La Peña Montañesa, más conocida como Penya Montanyesa en
aragonés, es uno de los emblemas del Sobrarbe. Su bella silueta es
visible desde un sinfín de lugares de la comarca. Realmente la
Peña Montañesa es la proa terminal de la sierra Ferrera en
su extremo occidental sobre el río Cinca hasta el
collado del Santo (1.766 m). Albergando majestuosas paredes
calcáreas que se elevan varios centenares de metros, ofreciendo unas
fabulosas vistas gracias a su privilegiada situación. Además cuenta con
una historia formidable, por allí se han paseado desde reyes a
maquis.
A continuación os propongo visitar esta impresionante mole de piedra
por el itinerario más espectacular, subiendo por la
Faixa d’O Toro desde San Victorián para coronar las dos
cumbres más elevadas que conforman la Peña Montañesa:
Picón d’O Libro (2.295 m)y La Tuca o Penya Madrid (2.275 m). Descendiendo posteriormente por el sendero habitual. Cabe destacar
que deberemos evitar esta ruta con nieve o lluvia. Debido a que contiene
pasos donde deberemos avanzar con prudencia y zonas propensas a
desprendimientos.
Para dar comienzo a nuestra ruta nos acercaremos hasta las proximidades
del santuario de San Victorián o San Beturián (s. VI) al que
llegamos a través del pueblo de Arro. Podemos estacionar nuestro
vehículo en
un pequeño parking ubicado antes de llegar a la
ermita del Pilar. Lo identificaremos fácilmente, ya que contiene diversos paneles
informativos.
Peña Montañesa
Recorrido
Justo enfrente del parking da comienzo la senda señalizada con un poste
por la cual enfilaremos nuestra ascensión a la Peña Montañesa. En
un primer momento avanzamos a través de un bosque de boj, que al ganar
altura irá desvaneciéndose para dar paso a amplias extensiones cubiertas
por erizón. Sobre la cota (1.550 m) encontraremos el desvío que nos
permite entrar a la Faixa d’O Toro, abandonando así la senda más
pisada y directa. La bifurcación está señalizada con una flecha roja sobre
una lisa piedra.
Paneles informativos sobre la Peña Montañesa y el santuario de
San Victorián.
El boj y erizón cubren amplas extensiones en el acceso a la Faixa d'O
Toro.
En este punto da inicio un brusco descenso hasta la Faixa d'O Toro.
Vistas de la Faixa d'O Toro desde el pueblo de Oncíns.
En los primeros metros avanza en ligero ascenso, pero tras superar un
pequeño mirador el sendero pierde altura bruscamente. En este primer
sector el sendero se pierde con facilidad, por lo que la habrá que prestar
atención a los distintos hitos que señalizan el itinerario. Tras perder un
centenar de metros nos encontramos en la base de la faja. En una primera
parte avanza entre gleras y pedrizas, ganando altura rápidamente. Hasta
encontrar la terraza, flanqueada por dos gigantescas paredes. Una se
desploma vertiginosamente, la otra se eleva sobre nosotros de forma
formidable. La terraza en un principio es estrecha y horizontal, aunque en
ningún momento existe sensación de vértigo. Posteriormente, en la zona más
llana, gana en anchura. En la faja hay que avanzar con prudencia y
recordar que se debe evitar este itinerario en días de lluvia o nieve. Así
como en días posteriores, ya que es una zona de frecuentes
desprendimientos.
Finalizado el descenso remontamos entre bloques hasta el inicio de la
Faixa d'O Toro.
La Faixa d'O Toro en su zona inicial, donde ya ofrece unas fabulosas
vistas.
Los impresionantes acantilados de la Peña Montañesa se hacen visibles
desde la Faixa d'O Toro.
Las vistas que ofrece la faja a lo largo de su itinerario son
excepcionales, destacando el paso por la Canal Fina, donde
penetraremos brevemente en la montaña para posteriormente seguir hasta la
Canal Mayor. En este punto abandonaremos la faja y subiremos por el
pedregoso y erosionado barranco (I), ganando altura rápidamente y
procurando no desprender ninguna piedra. Durante la ruta, si prestáis
atención a las rocas, podréis ver más de un fósil marino. Tras el ascenso
enlazaremos con el sendero de la vía normal, dirección a O Pinar.
Un bello bosque ubicado en el rellano de la cumbre. En este punto tuvimos
la ocasión de divisar diversos corzos y sarrios jugueteando entre los
pinos. Tras llegar prácticamente al extremo occidental de la peña sobre el
río Cinca giramos hacia la derecha para subir por debajo de la
cresta hasta la Peña Montañesa o Picón d’O Libro (2.295 m),
nombre que tiene su origen en el libro de firmas que había en la cumbre
para constar los diferentes ascensos. En la actualidad encontramos un
buzón metálico situado junto a la cumbre.
Los ríos Cinca y Ara se encuentran en el municipio de Aínsa, donde
reposan en el embalse del Mediano antes de seguir río abajo.
La sorprendente panorámica que ofrece la Faixa d'O Toro.
El embalse del Mediano y en la lejanía el del Grado.
La Canal Mayor sobre la cual se eleva la Peña Montañesa.
Inmediaciones de la Canal Mayor
Remontando el barranco que forma la Canal Mayor.
Canal Mayor
O Pinar
O Pinar
En la cumbre disfrutaremos de una extensa panorámica, sobretodo sobre el
cercano macizo del
Cotiella. Pero también de otros macizos como el de Bachimala,
Monte Perdido
o
Turbón. Así como un primer plano sobre los valles del Cinca y el
Ara, que tras unirse bañan las aguas de los embalses del
Mediano y el Grado. Enfrente se eleva de forma sublime la
Penya Madrid o la Tuca. A la cual nos dirigiremos a
continuación.
Descendemos resiguiendo una senda que circula paralelamente a la cresta
por un erosionado terreno rocoso hasta alcanzar el
collado de la Canal da Feixeta. Pocos metros después abandonamos la
senda y comenzamos a ganar altura rápidamente. Al no existir camino alguno
procuraremos avanzar por el mejor paso en una zona de hierba. Hasta
encontrar un corredor (I/II) por el que treparemos hasta encontrar la
cresta. También es posible ascender por un corredor lateral mucho más
sencillo, pero con un itinerario menos directo, obligándonos después a
salvar desnivel a través de una glera muy descompuesta, aunque sencilla.
Solamente nos quedara reseguir la cresta para alcanzar la Tuca o
Penya Madrid (2.275 m). Esta segunda elevación de la
sierra Ferrera ofrece una sorprendente panorámica, pudiendo
disfrutar del vuelo de algunas rapaces.
Panorámica desde la cumbre de La Tuca o Penya Madrid (2.275 m)
Desde la cumbre hacemos un descenso directo, por terreno incomodo pero
sencillo, a pesar de la marcada pendiente. En la parte final descenderemos
por un barranco que nos conducirá al marcado sendero que sube a la
Peña Montañesa de forma habitual. Este mismo sendero será por el
que retornaremos al inicio de la ruta. En las paredes calcarías es fácil
ver alguna que otra cueva y es que la sierra Ferrera es un
auténtico queso gruyere. De hecho, las cuevas de la montaña fueron refugio
de una de las cuatro agrupaciones guerrilleras antifranquistas más
importantes de toda la península: la Agrupación Guerrillera del Alto
Aragón, encabezada por Villacampa. Por este motivo la zona fue fuertemente
militarizada con una fuerte represión por parte de la Guardia Civil, el
ejército, el Somatén y la Brigada Político-Social. Los maquis resistieron
en las cuevas de la montaña hasta 1952, llegando a instalar una imprenta
en una de las cuevas. La montaña también fue un enclave de la Bolsa de
Bielsa durante la Guerra Civil.
Os Plans con el embalse del Mediano de fondo.
Os Plans con la cumbre de la Peña Montañesa de fondo.
La Estibella
Llegamos a Os Plans, una zona de verdes pastos ocupada por rebaños
durante el verano. En este punto encontramos una pequeña cabaña de
pastores. Antiguamente los pastores se refugiaban en las cuevas de la
montaña y conocían la hora durante el día gracias a las sombras de algunas
rocas y a las estrellas por la noche. A mitad del descenso nos encontramos
con un alargado risco por el que se desliza un pequeño riachuelo, formando
una ducha natural, conocida como As Gotelleras. Como en nuestro
caso la jornada estaba siendo muy calurosa, no dudamos un instante a
quedarnos bajo la cascada durante unos minutos. Bien frescos seguimos en
descenso por terreno abierto hasta conectar con el camino hecho a la ida
en busca de la Faixa d’O Toro. Momento en el que solamente nos
quedará deshacer nuestros propios pasos hasta el punto de inicio.
La Tuca (2.275 m)
Os Plans con el embalse del Mediano de fondo.
As Gotelleras.
San Victorián o San Beturián al fondo.
Peña Montañesa desde el Poyuelo Alto (1.288 m)
Ermita de la Espelunca
En caso de acabar aún con energías suficientes, existe la interesante
posibilidad de ascender a través de un pequeño PR a la bonita
ermita de la Espelunca, pasando por la ermita de San Antón.
Todo ello partiendo desde el santuario de San Victorián. Un
itinerario que entre ir y volver apenas nos llevará 5 kilómetros y uno
200m D+. Pudiendo conocer esta curiosa ermita situada en una cueva natural
en la que vivió San Victorián. Que llegó al Sobrarbe tras cruzar
los Pirineos desde su Italia natal, huyendo de la fama de santidad que
había adquirido.
Santuario de San Victorián
El monasterio es reconocido como el más antiguo de Aragón y uno de
los más antiguos de la península. Este santuario fue de gran
relevancia en el Condado de Sobrarbe, cuna de Aragón. Durante siglos
este cenobio fue el centro político, económico, cultural y espiritual
de un vasto territorio, siendo protegido por reyes y papas. Los
diferentes monarcas aragoneses trasladaban el arca con las reliquias
del santo al frente de la batalla, pensando que así se aseguraban la
victoria. Entre otras estancias el santuario contó con viviendas,
biblioteca, palacio abacial, archivo, iglesia, molino, herrería y
huertos. En sus alrededores encontramos diversas ermitas, de las que
destacan las ermitas de la Espelunga, San Antón y el Pilar. En su
interior hallamos enterrados a Iñigo Arista y Gonzalo I, siento este
santuario el Panteón de los Reyes de Aragón.