Ascensión a la mítica cima de los Pirineos, con paredes que son
testimonio de épicas ascensiones. Refugio del glaciar más importante de
la península, rodeado de aristas tan afiladas que parecen sables.
Además, el Aneto, es una cima emparentada con legendarios
personajes como Pyrene o seres tan temidos como Netú. Aunque la vía clásica es por La Renclusa, para coronar esta bella y deseada cumbre, usaremos la vía sur o de Coronas, una de las más bonitas que nos ofrece este majestuoso
macizo. Esta ruta no tiene ninguna dificultad añadida a la deLa Renclusae incluso se la puede considerar más sencilla al evitar el confuso paso
por elPortillón Superior. El único inconveniente es que al tratarse de la cara sur, la ascensión
está recomendada a finales de primavera o principios de verano.
Henry Reboul confirmaría en 1817 que el pico Aneto era la cima más
elevada de los Pirineos, un honor que hasta ese instante poseía el
pico Maladeta, quién le había arrebatado, poco antes, esa
consideración al Monte Perdido. Precisamente sería este topógrafo
francés quién bautizaría a la cima como Néthou. Seguramente guiado por
las primeras reseñas cartográficas que se le atribuyen a Le Blottière
en 1730. Desde ese instante otras variantes surgirían, como Nelto,
Nettou, Anetthou, Annetton, Anelthou, Nethom o Aréthon.
No obstante esto, el propio Henry Reboul mencionaba que en el
valle de Barrabés al pico Néthou le llamaban Malaïta. De hecho, en
diversos documentos y anotaciones anteriores a 1730 encontramos
nombres tales como Malahitta, Malhitta, Malaía, Malaïta o Maleïda.
Un ejemplo es el libro
Crónica universal del Principat de Catalunya, publicado en
1609 por Jeroni Pujades. El nombre de pico Aneto se documenta por
primera vez en 1878 en el libro
Memorias de la Comisión del Mapa Geológico de España de
Lucas Mallada. Actualmente su nombre oficial, propuesto por el
Gobierno de Aragón, es Tuca d'Aneto.
Historia
La primera ascensión que realizarían al Aneto seis intrépidos
fue en 1842. Fueron un militar ruso de nombre Platón de
Tchihatchchieff y un botánico aristócrata francés llamado Albert
de Franqueville, acompañados por otras cuatro personas,
contratadas como guías y porteadores. Desde entonces muchas
personas han coronado esta cumbre y otros tantos anhelan su
ascensión.
Acceso
Para alcanzar nuestro punto de partida, desde Benasque, seguimos
por la A-139 hasta el desvío de Senarta, ubicado junto a una
visera antialudes. A partir de aquí ascendemos en vehículo privado por la pista forestal de Vallibiernahasta el refugio libre de Coronas. Hay que señalar, que esta pista forestal se cierra al tráfico desde
finales de junio hasta principios de septiembre, cuando hay un servicio de
autobús. También podemos remontar la pista a pie, resiguiendo el GR-11 y
atajando un zigzag inicial de la pista por un sendero señalizado.
Barranco de Coronas
Recorrido
Al llegar al refugio de Coronas nos equipamos con las pesadas
mochilas y emprendemos la ascensión siguiendo el
barranco de Coronas, tímidamente iluminado por la luz de
nuestros frontales. Con los primeros destellos de la luz del día
alcanzamos el ibonet de Coronas, con excelentes vistas de la
cresta de Pedres Albes.
A continuación, encaramos una dura ascensión por medio de un extenso
canchal que nos conduce hasta el ibón Inferior de Coronas, donde
apreciamos las primeras placas de nieve de la jornada y, además, vemos
nuestro objetivo, el pico Aneto. Buen momento para hacer un breve
descanso y así recuperar fuerzas. Observando el Aneto es fácil caer en la tentación de intentar
identificar el paso de Mahoma. Aunque se le considera un paso de
sencilla progresión, es fácil no tenerlas todas y poder tener dudas
sobre si lo vamos a cruzar o no. Platón de Tchihatcheff comparó
este angosto paso con el estrecho puente, cortante como un sable, que,
según escribió Mahoma en "Al Corán", sólo los musulmanes justos podrían
cruzar para alcanzar el paraíso. De aquí el origen del nombre de
Paso de Mahoma.
Glaciar de Coronas
Avanzamos camino del ibón del Medio, completamente helado.
Momento de equiparnos con los crampones y el piolet, dos herramientas
fundamentales para la ascensión. Dejadme destacar que no basta con
llevarlas, hay que saber usarlas.En este sector podremos disfrutar de fabulosas vistas de la
cresta de Cregüeña y el característico
pico de Aragüells(3.048 m). Posteriormente superamos el ibón Superior para emprender el
precioso y empinado ascenso al collado de Coronas (3.201 m) que nos
llevará a cruzar el glaciar de Coronas. En función de la fecha en
la que podamos realizar la ascensión las condiciones pueden variar
notablemente, no es lo mismo avanzar sobre nieve que sobre hielo o
saltando bloques granito.
Pico de Aragüells
Tras una ascensión sin descanso alguno para nuestras piernas, nos
situamos bajo el collado de Coronas. Debiendo realizar una sencilla trepada (grado I) para cruzar a la vertiente
norte. Desde el collado se nos abre una fabulosa panorámica con Francia
en el horizonte y el pequeño ibón de Coronas a nuestros
pies. Seguimos ganando altura y nos adentramos en el
glaciar del Aneto, donde solamente nos queda afrontar el tramo
final de ascensión.
Corredor Estasen
Glaciar del Aneto
Collado de Coronas con el pico homónimo
Poco a poco nos vamos acercando a la antecima del Aneto, las
pulsaciones se aceleran, nuestro cuerpo está percibiendo una menor
cantidad de oxigeno. Finalmente nos encontramos con la estrecha y peligrosa arista que nos separa de la
cima. Afortunadamente, la cresta es más sencilla de lo que aparenta,
pero los impresionantes acantilados que la abrazan pueden generar cierta
sensación de vértigo. Motivo que puede generar largas colas en los días
más concurridos. Así que lo más aconsejable es meterse un buen madrugón
y llegar los primeros a la cima, salvo que no nos importe entretenernos
haciendo colas a estas alturas. La panorámica que nos ofrece el Aneto (3.404) es extraordinaria,
pudiendo observar las cumbres más destacadas de los Pirineos como el
Posets, el
Perdiguero
o la Pica de Estats. Además de las cimas del
macizo de la Maladeta o
Sierra Negra.
La divisoria francesa cubierta de nubes
La Punta Oliveras y los picos de Coronas, Maldito, Abadías y
Maladeta
El Pico Salvaguardia, Portillón de Benasque y el Pico de la Mina
Pico del Medio, Punta Astorg y Pico Maldito
En el horizonte la estación de esquí de Baqueira Beret
Pico Aneto
Ya durante el descenso hacemos una breve visita a la
Punta Oliveras (3.302 m), un sencillo tresmil ubicado junto al
pico Aneto y que en muchas ocasiones la gente no corona al
desconocer su existencia. El resto de la bajada la haremos por el mismo
itinerario, hasta el ibonet de Coronas, donde bajaremos por un
antiguo camino más entretenido que circula paralelo al
barranco de Coronas, siendo el lado opuesto al del ascenso. Si
vamos muy cansados, mejor regresar por el mismo camino de ascenso, ya que
esta variante puede conducirnos a alguna confusión. Pero si estamos
frescos, es una buena forma de conocer con mayor profundidad la
zona.
Ascensión al Aneto desde la Punta Oliveras
Pico de la Maladeta
Pico Aneto
Circo de Coronas
Pico de Aragüells
Barranco de Coronas
Ibonet de Coronas
Para acabar, destacar que la ascensión al Aneto requiere de un
considerable esfuerzo y una preparación adecuada. Pero si sigues los
consejos que te propone Montaña Segura
afrontarás el reto de la manera más adecuada y segura.