La ascensión al ibón Blanco de Literola, en el
Valle de Benasque, es un recorrido exigente pero esplendido. Para
acceder a este precioso ibón rodeado de tres miles disponemos de dos
recorridos: ascender por el valle de Remuñé o por el de
Literola, pudiendo realizar una
bonita y recomendable ruta circular por ambos valles pirenaicos. En esta ocasión os propongo la ruta exclusivamente a través de
Literola.
Justo tras atravesar el puente de Literola nos adentramos por
una densa arboleda al valle del mismo nombre. A los pocos minutos nos
encontraremos con la pleta de Llosero, punto en el que
abandonaremos el bosque para adentrarnos a las extensas praderas
pirenaicas que caracterizan este valle. Por una cómoda senda iremos
ganando altura para coronar el Turonet de l’Amorriador. Pudiendo
observar la bella Digitalis purpurea, que contiene una poderosa
toxina. Durante la ruta también podremos ver acónitos, orquídeas y
lirios azules. Poco antes de alcanzar la cabaña del Ubago, punto
donde se juntan los barrancos de Perdiguero y Literola,
encontraremos una bifurcación señalizada, donde deberemos tomar la senda
que queda a nuestra derecha.
Ovejas pastoreando
El valle de Literola repleto de lirios azules
Cabaña del Ubago, punto donde se juntan los barrancos de Perdiguero y
Literola
En ascenso continuado topamos con una bella poza, ideal para aliviarse
en días calurosos, así como una buena opción para salidas en familia
dada la facilidad de su acceso. A partir de este punto la subida se
endurece y ya empezaremos a topar con las primeras rocas en nuestro
itinerario. Mientras, oímos silbar a las marmotas que se percatan de
nuestra presencia. Solamente una pequeña trepada nos separa del
característico ibonet de Literola, hundido en una angosta
depresión montañosa. A su izquierda se levanta el
Perdigueret (2.804 m), pudiendo también observar las primeras
vistas sobre la espalda del
Perdiguero (3.222 m).
Poza en el Barranco de Literola
Valle de Literola
Valle de Literola
Ibonet de Literola
Valle de Literola
Ibonet de Literola
Cruzamos el ibón por su margen derecha e iniciamos el ascenso final al
ibón Blanco de Literola, que se sitúa sobre un valle colgante. Es
decir, deberemos remontar una espectacular pared vertical para poder
disfrutar de las gélidas aguas de este ibón. El vertical ascenso está
perfectamente señalizado e incluso se nos hará entretenido.
Ibonet de Literola
Trepada hacia el Ibón Blanco de Literola
Perdigueret (2.804 m)
Ibón Blanco de Literola
Tras atravesar los neveros aún presentes en el barranco que forma el
desagüe del ibón alcanzaremos este majestuoso lago. Rodeado de colosales
tres miles, del que destacan las imponentes cima del
Perdiguero (3.222 m)
y Cabrioules (3.226 m). En la vertiente derecha aún observamos el
permanente “glaciar” de Literola que cubre el pequeño y siempre helado
ibón Blanco. El regreso lo efectuaremos por un camino algo más vertical y
directo, con algún paso expuesto, en la vertiente derecha, sin pasar por
el ibonet de Literola. Confluyendo en las inmediaciones de la poza de Literola,
cuando solo nos quedará deshacer nuestros pasos hasta el punto de
partida.
Variante por el ibón Blanco
Si deseamos alargar la ruta,
podemos acercarnos hasta el ibón Blanco, por terreno repleto de bloques y piedra fragmentada. Destacan sus
preciosas aguas turquesas.