Con sus 3.355 metros de altitud el Monte Perdido o
Punta Treserols es el macizo calcáreo más elevado de toda Europa,
siempre custodiado por el Cilindro de Marboré (3.328 m) y el
Soum de Ramond o Pico de Añisclo (3.268 m). Para la
ascensión a esta legendaria cumbre realizaremos un recorrido semicircular
que nos permitirá conocer con todo detalle algunos de los lugares más
pintorescos del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Como curiosidad final, comentar que la denominación de
Monte Perdido se debe a los montañeros franceses, para quienes esta
montaña se encontraba muy alejada y escondida de su territorio,
bautizándola como “Mont-Perdu”. Sin embargo, en Aragón, el macizo
recibe el nombre de As Tres Serols, en referencia al triplete
cimero: Cilindro de Marboré, Monte Perdido y
Punta d’as Solas. Aunque en los últimos años se ha impuesto el
Pico de Añisclo en detrimento de la Punta d’as Solas. Pero
realmente es esta última cumbre la que visualizamos desde gran parte de
Aragón, dándole al macizo su forma característica. Numerosas son las
leyendas que, desde tiempos ancestrales, giran en torno a
As Tres Serols (Las Tres Hermanas). Todas las fabulas coinciden en
que las tres montañas corresponderían a tres hermanas. Pero los motivos de
su existencia son muy variados en los diversos mitos. Algunos, lo
atribuyen a un castigo divino que las tres hermanas padecieron por casarse
con unos visigodos, renunciando así a su fe católica. Pero otras historias
lo achacan a una gran nevada que las cogió desprevenidas en su desesperada
huida de un rey árabe.
Faja de Pelay con As Tres Serols de fondo
Recorrido
Partimos desde la Pradera de Ordesa, punto restringido al tráfico
en época estival y en Semana Santa, cuando su acceso solo puede realizarse
en autobús desde Torla. Nos dirigimos a la espectacular
Senda de los Cazadores, remontando bruscamente por zona boscosa
hasta el mirador de Calcilarruego (1.952 m). A partir de aquí
recorremos la espectacular Faja de Pelay, con impresionantes vistas
sobre el valle de Ordesa. El itinerario no cuenta con pasos aéreos
y en todo momento se trata de un cómodo sendero que va manteniendo
altura.
Circo de Cotatuero
Morrón de Tobacor
Pico Mondarruego
Escarpadas paredes rocosas sobre la Faja de Pelay
Valle de Ordesa
Las Espluquetas
Tabacor
Con las primeras vistas sobre As Tres Serols (Cilindro de Marboré, Monte Perdido y Pico de Añisclo) ya podemos contemplar la
fascinante cascada de la Cola de Caballo (1.775 m). Aquí nos
encontramos con dos opciones de ascenso, las clavijas de Soaso o
remontar el circo homónimo por un serpenteante camino. Nosotros nos
decantamos por esta segunda alternativa, ya que la
Faja de Pelay nos deja algo apartados de las clavijas, que
constituyen la vía más rápida si venimos de la
Cola de Caballo.
Valle de Ordesa
Valle de Ordesa
Una marmota oteando el paisaje
Clavijas de Soaso
El serpenteante sendero es la alternativa a las Clavijas de Soaso
Vistas sobre el Rincón de Soaso
Punta Tabacor
Superado el circo de Soaso vamos ganando altura hasta alcanzar el
refugio de Góriz (2.200 m), histórico lugar de cobijo para los
excursionistas en Pirineos. Tras una merecida pausa, iniciamos el ascenso
a las estribaciones meridionales del Monte Perdido. Superando
praderas escalonadas con diversos resaltes rocosos, alguno de ellos algo
exigente y pronunciado. Posteriormente nos adentramos en zona rocosa, ya
rodeados de inmensas paredes verticales.
Refugio de Góriz o Delgado Úbeda
El Tallón destaca sobre la Breca Falsa
Valle de Ordesa y Tabacor
El sendero es evidente, pero los bloques de roca van ganando tamaño y los
hitos se hacen omnipresentes para no perder la trazada correcta. Poco
antes de llegar al lago Helado, encontramos una cadena que nos
ayuda a superar un pequeño barranco que, según la temporada, podemos
encontrar helado y resbaladizo. Acto seguido llegamos al
lago Helado (2.990 m), en medio de una zona abrupta y
peñascosa.
Remontando entre bloques camino del lago Helado
Impresionantes despeñaderos nos rodean
Cilindro de Marmorés o Marboré
La cadena que nos ayuda a superar el barranco
En dirección SE divisamos la inconfundible cima del Monte Perdido,
de la que tan solo nos separa la Escupidera. Un conocido corredor
que con nieve puede convertirse en un peligroso tobogán con desenlace
fatal en caso de caída. Sin embargo, este paso no presenta dificultad
alguna cuando no hay presencia de nieve. Tan solo deberemos preocuparnos
de las posibles caídas de piedras causadas por otros excursionistas o por
causas naturales. Primero remontamos por una morrena lateral en forma de
cresta y posteriormente por la canal.
El lago Helado siempre cobijado por el cilindro de Marmorés o Marboré
La Escupidera
Superada la Escupidera llegamos a un rellano situado a 3.300
metros de altitud, desde donde tan solo nos quedará remontar una pequeña
pendiente hasta coronar la cumbre del Monte Perdido (3.355 m). La
panorámica cimera es impresionante, además de divisar perfectamente el
Cilindro de Marboré y el Pico de Añisclo también oteamos
macizos tan destacados como el del Vignemale,
Posets
o
Cotiella. Además de disfrutar de las vistas sobre los valles de Ordesa,
Pineta o Añisclo.
Cañon de Añisclo
Valle de Ordesa
Un pájaro descansa sobre la cumbre del Monte Perdido
Valle de Pineta
Ibón de Marmorés o Marboré con el espectacular refugio de Tuca Roya
El Soum de Ramond o Pico de Añisclo con los valles de Pineta y Añisclo
El Tallón
El Vignemale, también conocido como Vinhamala (occitano) o Comachibosa
(aragonés)
Cumbre del Monte Perdido
El regreso lo hacemos por el mismo itinerario hasta la
Cola de Caballo, donde enlazamos con una senda que poco a poco se
va convirtiendo en una pista de tierra. Seguimos por las praderas y
gradas de Soaso, que sin lugar a dudas conforman un fabuloso
espectáculo visual y sonoro. Luego nos alejamos momentáneamente del río y
atravesamos un mágico hayedo de dimensiones colosales. Posteriormente
aprovechamos los miradores situados sobre la
cascada del Estrecho (1.500 m) de una magnitud sobrecogedora. Pero
la ruta acuática todavía no ha finalizado y nos quedan por descubrir los
miradores de las cascadas de la Cueva y Arripas. Para
finalmente seguir por cómoda pista hasta la Pradera de Ordesa.
Poniendo punto y final a un exigente y espectacular itinerario por el
corazón de Ordesa.
El GREIM realizando un rescate en las inmediaciones del refugio de
Góriz