Millà
Millà era uno de los pueblos más importantes de la Vall d’Àger.
Para percatarse de ello solamente hay que fijarse en las dimensiones de
la iglesia parroquial que nos da la bienvenida a la población.
Actualmente esta villa se encuentra prácticamente deshabitada, solamente
una familia se resiste a abandonar el núcleo urbano. Aunque la vida en
sus calles resurge en periodos vacacionales. La campana de su iglesia
repica de nuevo desde el año 2016, pero en el cercano
Monasterio de les Avellanes. Gracias a una compleja operación que
afectó a dos municipios y dos obispados, que permitió resguardarla y
darle voz.
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La iglesia de Sant Pere
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Recorrido
En este marco iniciamos nuestra ruta circular por la
Serra de Millà, además contaremos con un excelente guía, un perro
que solamente bajar del coche nos vino a saludar. A pesar de esforzarnos
para que no nos siguiera, finalmente nos acompañó durante todo el
recorrido. Ya alejados del municipio nos dejamos encariñar e incluso le
ofrecimos agua en diversas ocasiones durante las cuatro horas que
tardamos a completar el recorrido. La cuestión, es que el simpático
perro nos guio en todo momento, sin dejarnos opción a perdida, o bien se
conocía el camino o siguió algún rastro.
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La población de Millà
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A la derecha de la iglesia de Sant Pere nace una calle por la
cual descenderemos, para adentrarnos rápidamente en un sendero camino
de la Font del Cinto. Un antiguo lavadero que actualmente se
encuentra comido por la maleza y del que no brota ni una sola gota de
agua. Seguimos en un itinerario perfectamente señalizado con un gran
número de hitos y pintura verde, algo camuflada por el entorno.
Superando el barranco de les Arnes y posteriormente el
barranco de l’Horta.
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Serrat dels Boïcs
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Serrat dels Boïcs
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Justo después de atravesar las ruinas del corral del Peraire, el
sendero nos aguarda una sorpresa. Tras unos matojos y una suave
depresión del terreno, se oculta una pequeña apertura que esconde la
cueva del Biot del Peraire. Formada por una única sala de
importantes dimensiones pero sin formaciones destacables. Su acceso es
muy sencillo y es recomendable llevar un frontal para poderla visitar.
Nosotros disfrutamos unos minutos en su interior, antes de proseguir
camino del Puig de Millà.
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Intentando fotografiar el interior de la cueva del Biot del Peraire
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Asomando al exterior de nuevo
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La pequeña apertura que esconde la cueva del Biot del Peraire
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Montsec d'Ares y de Rúbies
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A partir de este punto el camino gana suavidad, coronando un falso puig
de cota 1.022 m. Al cabo de unos pocos minutos, escondido en una zona de
altos y abundantes matorrales, alcanzaremos el vértice geodésico que
marca la cima del Puig de Millà (1.025 m). Como indicaba
anteriormente el camino está perfectamente señalizado y no deja opción a
perdida. Pero para disfrutar del entorno, deberemos descender en sentido
oeste. Donde nos encontraremos un espléndido balcón sobre el
Congost de Fet. El mirador se desploma verticalmente hasta las
aguas del pantano de Canelles. Produciendo una vertiginosa
sensación ante tal vacío. La panorámica abarca las cercanas
Serra de Blancafort,
Serra de Savinós
y el Montsec. Con unas inmejorables vistas sobre el
Congost de Mont-rebei, la Torre de les Conclues, el
Castell del Fuït o la Pertusa. Dejándose intuir en la
lejanía el
Monte Perdido, el
Cotiella
o la Pica d’Estats.
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Vistas del Puig de Millà (1.025 m) desde la cota 1.022 m
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Vértice geodésico del Puig de Millà (1.025 m)
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El mirador se desploma verticalmente hasta las aguas del pantano de
Canelles
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Nuestro fantástico guía oteando el paisaje
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Embalse de Canelles
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Congost de Fet, modelado durante siglos por el Noguera Ribagorçana
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Congost de Mont-rebei frente el cual se sitúa la Ermita de la Mare
de Déu de la Pertusa
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A la izquierda de la imagen la Serra de Savinós, al fondo el Montsec
de l'Estall y d'Ares
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| Monts de Millà |
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| Monts de Millà |
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La Crenxa, Torre de les Conclues y el Castell del Fuït
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Deshacemos parcialmente el camino, para superada la cota 1.022 m coger
un sendero dirección al Pla de les Bruixes, en forma de una
amplia llanura. La conexión está señalizada con hitos, pero resulta
fácil despistarse y desviarse del camino por la gran cantidad de
vegetación. De todas formas la orientación es clara y el tramo de
confusión es muy pequeño. Alcanzada la planicie deberemos seguir por una
pista que transcurre por su zona central. Cuenta la leyenda que en esta
zona las noches de luna llena se producían aquelarres, reuniones de
brujas, brujos o hechiceros en honor a Satanás. Pero nosotros solamente
nos encontraremos con un rebaño de inofensivas ovejas.
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Una balsa seca en el Pla de les Bruixes
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Pla de les Bruixes
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Rebaño de ovejas en el Pla de les Bruixes
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Tras atravesar toda la llanura una pista nos lleva a ganar algo de
altura, para posteriormente iniciar un descenso ininterrumpido. Ya
finalizando nuestra salida nos encontraremos con el
santuario de Sant Llobí, donde los vecinos de
Millà celebran anualmente un aplec. Está totalmente restaurado
y parece un buen lugar para pasar un día en familia en el monte. Desde
este punto pocos minutos nos separan de la población de
Millà.
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Santuario de Sant Llobí
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Santuario de Sant Llobí
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| Olivo |
Alcanzado el pueblo nos acercamos a la única casa habitada, donde
nuestro guía se dirigió en cuanto llegamos. Con la intención de
explicarles que nos había acompañado toda la ruta y que posiblemente
estuviera cansado. Así como disculparnos si lo habían echado en falta.
Pero en esos momentos no había nadie. Por tanto le dimos agua de nuevo
en la fuente del municipio antes de iniciar nuestro regreso a
casa.
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Nuestro inmejorable compañero de ruta
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