El macizo de Sant Honorat (1.061 m) está situado al sur de la
comarca del Alt Urgell. Este conjunto de riscos conglomerados
alberga varios itinerarios con entornos desconocidos pero impensables.
Unas vistas privilegiadas se suman a vertiginosos acantilados rocosos con
las formas más inimaginables al más puro estilo del mítico macizo de
Montserrat. Previo aviso a navegantes, el recorrido incluye tramos
delicados con pasos aéreos. Por lo tanto un trayecto a evitar con
presencia de hielo, agua o fuerte viento.
El opulento Hotel Can Boix será el punto de partida de nuestro
itinerario. Para dar con nuestro sendero, después de superar la valla de acceso al
recinto, rodeamos sus instalaciones a través de un camino asfaltado.
Alcanzada nuestra senda nos dirigiremos hacia el Grau de Porta, a
través de un pinar que oculta el macizo de Sant Honorat. Tras una
suave ascensión llegaremos a una pista, donde empezaremos a divisar el
propósito de nuestra visita a la zona. Pero antes hacemos una parada en el
Forat del Corb. Una cueva con un recorrido de 90 metros con un
seguido de verticales que alcanzan un desnivel negativo de 54 metros. Por
lo que nos abstendremos de adentrarnos a su interior.
Can Boix
Forat del Corb
A los pocos minutos nos desviaremos de la pista por la que hemos
avanzado, para conocer la Casa del Corb. Una espectacular estancia
natural de considerables dimensiones, habitada hasta principios del siglo
XX. Pero su historia se remonta más de 28.000 años, siendo ya una vivienda
para los trogloditas. En su interior, protegido por una pared de tapia,
pudimos observar una cuadra, las distintas estancias de sus antiguos
habitantes y un extraordinario horno para cocer pan.
Roca Cònica
Puerta de la Casa del Corb
Casa del Corb
Peculiares formaciones rocosas
Regresamos por el mismo sendero para dirigirnos hacía la primera cumbre
de la jornada. Pasando por el Corral de la Bauma del Corb, del que
solamente se conserva su pared de tapia. Llegamos a un poste indicativo
donde un sendero nos eleva hasta la Agulla del Corb (956 m). Junto
a la cima se alza un risco coronado por la capilla de
Sant Salvador de Corb. Como curiosidad, es la más pequeña del
románico catalán, una lástima que se encuentre parcialmente derruida.
Cuenta la leyenda que una víbora la guardaba de ladrones y malhechores.
Aunque había un día al año que este reptil se volvía inofensivo y no
picaba: el día de Navidad.
Corral de la Bauma del Corb
Corral de la Bauma del Corb
Barranc del Rombau
Roca del Corb (995 m), Serra d'Aubenç y Macizo de Sant Honorat
Roca del Corb (995 m)
Capilla de Sant Salvador de Corb
Descendemos y nos dirigimos en dirección al Coll de Mu para, en
una zona hombría, topar con un caminito en fuerte ascenso a nuestra
izquierda. La senda sube a través de un bosque, y posteriormente se
encajona en un estrecho barranco que desemboca en un collado. Un resalte
nos aleja del llano en el que se sitúa la cumbre. Para ello superaremos un
primer saliente con la ayuda de una cadena. Seguidamente un peligroso
flanqueo nos separa de la segunda y última cadena, más vertical y de mayor
longitud. Anotar que las cadenas presentan en algún punto óxido y su
rotura sería fatal. Una pequeña planicie nos separa de la
Roca del Corb (995 m). Disfrutamos de una espectacular panorámica
antes de iniciar el descenso, por el aventurado camino.
Ascendiendo el segundo resalte, tras superar el delicado flanqueo
Cumbre de la Roca del Corb (995 m)
Meseta en la que se sitúa la cumbre de la Roca del Corb (995 m)
Descendiendo el primer tramo de cadenas
Llegamos al Coll de Mu, donde un indicador nos avisa que nos
introducimos a un camino con pasos aéreos parcialmente equipado hasta
Sant Honorat. Solamente encontraremos una cadena que nos ayuda a
adentrarnos al cerro en una zona de peligrosa caída. El aislado camino
avanza entre riscos, barrancos, piedras y escarpados. Aunque se progresa
bien, siempre poniendo un punto de prudencia. A mitad del camino
encontramos un imponente mirador, formado por una gigantesca repisa con
espectaculares vistas sobre la Agulla y Roca del Corb.
Serra d'Aubenç
El único paso aéreo equipado hasta Sant Honorat, con la Roca del
Corb (995 m) de fondo
Macizo de Sant Honorat
Un barranco en las inmediaciones de la Roca Llarga
La Roca Llarga
Agulla del Corb (956 m) y Roca del Corb (995 m)
Macizo de Sant Honorat
Macizo de Sant Honorat
Acto seguido deberemos superar el barranc de Sant Honorat. Hitos
en diferentes direcciones pueden llevarnos a la confusión y complicar
nuestro paso más de lo debido. Debemos descender siguiendo un itinerario
hitado en fuerte pendiente, pero seguro, para posteriormente remontar por
una fácil trepada hasta encontrar otro hito. A partir de este punto ya
podemos olvidarnos de dificultad alguna, avanzando por un placentero
recorrido.
Macizo de Sant Honorat
Macizo de Sant Honorat
Barranco de Sant Honorat
Macizo de Sant Honorat
Llegamos al coll de Sant Honorat, con espectaculares vistas sobre
la Roca de la Presó, que en tiempos pasados, como su nombre indica,
albergó una prisión y actualmente un mirador en su base. Aunque su
vertiente sur no presume de grandes verticalidades, en la cara norte
esconde un impresionante acantilado. No veremos ningún preso, pero sí un
buitre posado en lo alto de la cumbre. Seguramente esté oteando un
fascinante paisaje. Un extremo que confirmaremos justo tras coronar la
cima del Sant Honorat (1.061 m) circundado de un soberbio entorno.
Alrededor de la amplia atalaya tenemos un precipicio completamente
vertical de más de 300m de caída. Nos rodean la Serra de Aubenç y
la Serra de Turp, separadas por el río Segre que baña los
embalses de Oliana y Rialb. También oteamos la
Sierra de Oliana en forma de cráter o ya más en la lejanía el
Montsec, Cadí, Serra de Querol o los
Pirineos de Andorra.
Roca de la Presó
La Sierra de Oliana en forma de cráter desde el mirador de
la Roca de la Presó
Un buitre sobre la Roca de la Presó
Cumbre de Sant Honorat (1.061 m)
Detalle del dintel de la puerta de entrada a la capilla de Sant
Honorat, situada en la cima de la misma cima. Inicialmente románica y
hoy en ruinas.
La Serra d'Aubenç se eleva sobre uno de los miradores del Sant
Honorat
La cara norte de la Roca de la Presó
Serra d'Aubenç
Embalse de Oliana
Serra de Aubenç y la Serra de Turp, separadas por el río Segre
Zoom al Cadí, que asoma tímidamente sobre la Serra de Querol
Serra de Querol
El libro de cima resguardado por el Grup Excursionista d'Oliana
Zoom a la Serra del Montsec
Cola del embalse de Rialb
Iniciamos un largo descenso, sin opción a pérdida, camino de
Can Boix. Llegamos al barranco de la Font Viva. La cual
visitaremos tras un pequeño tramo de senda que no nos llevará más de 10
minutos. En esta ocasión la encontramos prácticamente seca debido a la
escasez de lluvias, pero en periodos más húmedos forma una preciosa
badina llena de agua con un fondo rocoso absolutamente recubierto de
musgo. Siguiendo un tubo de captación de aguas que abastece al Hotel,
culminamos esta bella ruta.