El pico Aragüells, con sus 3.048 metros de altitud, es una cima
con la etiqueta de sencilla, pero como todo tresmil, tiene sus escollos.
La cumbre ofrece una fantástica panorámica sobre el
macizo de la Maladeta y además es un excepcional mirador sobre el
ibón de Cregüeña, el lago no represado más grande de los Pirineos.
En el Plan de Senarta cogemos el bus de las nubes que nos ahorra
los 9km de pista que hay hasta el puente de Coronas. Durante el
trayecto se puede observar cara de asombro de noveles y algún que otro
veterano al ascender por esta vertiginosa pista. La mayoría de los
pasajeros se dirigen hacia el
Aneto
y otros pocos a las respectivas
tucas de Vallibierna
y
Culebres. Hay que tener en cuenta que el servicio de autobús solo funciona desde
finales de junio a principios de septiembre, el resto del año podremos
subir con vehículo privado por la pistas.
Tuqueta Blanca
Recorrido
Cruzamos el puente de Coronas y nos encontramos con el
refugio libre de Coronas (1.950 m). Emprendemos la marcha a través
de una ancha pista que avanza paralela al barranco de Coronas. A
los pocos minutos nos bifurcamos hacia la izquierda y abandonaremos el
GR-11. Posteriormente remontamos por un precioso bosque de pino
negro hasta alcanzar la Pleta de Coronas (2.230 m) donde reposan
las tranquilas aguas del ibonet de Coronas. La pleta se encuentra
cercada por las verticales paredes que forman la
Cresta de Pedres Albes.
Ibonet de Coronas
Avanzamos y el sendero se convierte en un discontinuo pedregal que
entrelaza con tramos de sendero bien marcado. A nuestra derecha podemos
contemplar la afilada Cresta de Llosars con las agujas de
Argot, Tchihatcheff y Franqueville. Seguidamente
llegamos al ibón Inferior de Coronas (2.610 m) con las aguas
todavía parcialmente heladas. Progresamos hacia el NO por una suave ladera
que poco a poco nos irá descubriendo a nuestra derecha el
glaciar de Coronas coronado por el
pico Aneto (3.404 m). Conforme ganamos altura también podremos ver el
ibón del Medio de Coronas (2.757 m) y el
ibón Superior de Coronas (2.780 m), al frente la
Cresta de Cregüeña y nuestro objetivo, el Aragüells. La
altura nos va desvelando un horizonte cada vez más espectacular sobre los
principales e imponentes tres miles de los Pirineos.
Ibón Inferior de Coronas
La "comodidad" que hemos conocido hasta el momento finaliza. A partir
de esta zona, empezamos a avanzar por un caos de enormes
rocas. Al llegar a la base del pico, rodeamos la cima hacia el SE buscando los
hitos que nos marcan una cómoda senda que nos lleva directos a la
cima. Nosotros pasamos la zona con presencia de nieve, por lo que el track
puede variar ligeramente si la zona está limpia. Sin más dificultades coronamos la cima del Aragüells (3.0487 m).
Momento para observar a nuestros pies con pleno esplendor el inmenso
ibón de Cregüeña (2.657 m), el más grande del
Pirineo Aragonés con sus 43,4 ha y sus 97 m de profundidad.
Ibón del Medio de Coronas con el pico Aneto de telón de fondo
A pesar de la altura la flora también es capaz de adaptarse a las
condiciones extremas
Camino del Aragüells
Ibón de Cregüeña
El panorama que se abre ante nosotros una vez coronada la cima es
asombroso, frente nuestro la cresta de Cregüeña coronada por el
Pico Maldito (3.350 m) y la Maladeta (3.308 m). A nuestra
izquierda destacan los picos de Alba (3.107 m) y el
Sayó (3.211 m). A la derecha se levantan las cimas de
Coronas (3.294 m),
Aneto (3.404 m), Tempestades (3.296 m), Margalida (3.244 m) y
Rusell (3.205 m). A nuestras espaldas
sierra Negra
y sierra de Llauset ¡Pero aún no es todo! En la lejanía también
podemos observar la sierra de Chía,
Cotiella,
macizo del
Posets,
macizo del
Perdiguero
y el
Monte Perdido.
Pico Aneto
Una impresionante panorámica del macizo de la Maladeta que abarca
desde el pico de Alba al Aneto
Ibón de Cregüeña
Macizo del Posets
Macizo del Perdiguero
Sierra Negra, sierra de Chía y en el horizonte el pico Cotiella.
Vallibierna
Macizo de la Maladeta
Durante el descenso sencillamente deberemos deshacer nuestros pasos,
pudiendo ir directamente al ibón inferior de Coronas. Tras llegar
al refugio libre de Coronas nosotros aprovechamos para hacer un
remojón en el barranco de Coronas que supo a gloria, dando por
finalizada una jornada maravillosa por el corazón del
Pirineo.