sábado, 17 de agosto de 2013

Camino del Solano, la magia de la naturaleza


Una bonita e improvisada ruta por la comarca de la Ribagorza que nos permitirá disfrutar de impresionantes miradores y de algunas ermitas e Iglesias de gran belleza. En esta ocasión la población elegida para dar inicio a nuestra ruta será la de Sesué.

Para iniciar el camino nos dirigimos en dirección al núcleo de Sos; nos situamos en el Ayuntamiento de Sesué, donde encontramos un cartel informativo con la ruta que vamos a emprender. Remontamos la calle Serbera, que circula paralelamente al barranco de mismo nombre.

En unos instantes emprendemos el ascenso por un frondoso bosque que nos deja maravillados. Las sensaciones son espectaculares, parece que nos encontremos en un fantasmagórico lugar, la luz del sol apenas podrá penetrar ante tal capricho de la naturaleza. Los bojes, recubiertos de grandes cantidades de musgo, nos hará participes de pasear por un lugar encantado e inmutable ante el paso del tiempo.




Con nuestras mentes todavía fascinadas, alcanzamos la carretera con excelentes miradores que nos lleva a Sos. Una vez en el pueblo nos dirigimos a la Iglesia de San Andrés del siglo XII y de estilo románico. La leyenda cuenta que en esta iglesia hay enterrada una reina, aunque no hay pruebas que lo verifiquen.




En este punto nos desviamos de nuestra ruta para alcanzar la ermita de Santa Lucía. Una ermita que nos ofrece las mejores vistas de toda la ruta sobre el Valle de Benasque y de la Sierra de Chía. En este mirador es frecuente poder observar parapentes y alguna que otra avioneta o ultraligero.





Volvemos al desvió y empezamos un rápido descenso hacia Castejón de Sos, en el que cruzaremos la pequeña y escondida ermita de san Antonio. En medio de grandes robledales llegamos a la pista de vuelo de Castejón de Sos. En este punto nos dirigimos hacia el pueblo de Sesué por un bello camino que circula en paralelo al río Ésera.





En medio del bosque podemos observar una colosal construcción de gran belleza rodeada por la exuberante vegetación. Posiblemente en su pasado fuera un molino. Curiosas estructuras forman la vegetación alrededor de sus ruinosos muros.



Al cabo de unos minutos llegamos a la presa de Sesué, la que cruzaremos gracias a un puente. El camino se encuentra en perfecto estado tras la última crecida del Río Ésera. Desde este punto tomamos la decisión de alcanzar el pueblo de Sesué a través del camino d’Abaixo, en lugar de la carretera. Cruzamos un bello molino y una masía. En mitad del camino nos encontramos la carretera destrozada por la riada y debemos cruzar un pequeño prado, para completar la última ascensión al pueblo de Sesué.


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Apasionado de la montaña y el alpinismo, Ultra Trail Runner y esquiador nórdico. Un enamorado de mi tierra y cultura. Seguir leyendo→

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