El valle de Benasque nunca deja de sorprendernos, cada nueva cima
que coronamos nos ofrece una nueva perspectiva y nos incita a visitar
lugares que hasta entonces desconocíamos. El Forau Tancau o
Forao Tancao es uno de ellos, situado en el corazón del
Parque Natural Posets – Maladeta y rodeado de los grandes tres
miles de los Pirineos. Un hecho que ha provocado que este pequeño
circo montañoso haya quedado aislado de las principales rutas, siendo
raramente visitado por algún montañero. Pero se trata de un itinerario que
nos descubre un sorprendente legado enterrado bajo este extraordinario
macizo montañoso.
Comenzamos la ruta en los Baños de Benasque (1.675 m), un
balneario con aguas de origen diabólico. Según cuenta la leyenda, el
Diablo castigo a sus servidores a permanecer cerrados y en llamas, en una
pequeña cueva situada junto este conjunto termal. ¿Su culpa? La
insatisfacción que habían causado a Satanás al no ser lo suficientemente
malvados y perversos. Su castigo perdurará hasta que en la
Ribagorza resida un ser lo suficientemente maligno. La fábula dice
que esas llamas serían la razón de que las aguas estén calientes y por
ello hay que evitar bañarse en ellas más de nueve días consecutivos. Sino,
el incauto, podría exponerse a ser castigado con un maleficio de
satán.
Las aguas termales impasibles ante los fríos inviernos del Valle de
Benasque (Foto de archivo)
Recorrido
Tomamos el GR-11.5 en dirección NE y en leve ascenso, camino del
Hospital de Benasque. Cruzamos una tartera y una primera barranquera. Tras recorrer 400
metros encontramos una serie de hitos, momento en el que debemos
abandonar la senda principal y desviaros hacia el ibón de Alba.
Ahora debemos remontar el Tubo del Turonet de Alba, todo ello en
marcado ascenso. En su zona central deberemos superar tres sencillos
resaltes rocosos (I), equipados todos ellos con cadenas que facilitan la
trepada. En algún punto el sendero queda algo colgado sobre el barranco,
por lo que deberemos avanzar con cierta precaución.
Tubo del Turonet de Alba
Tras salvar todo el barranco cruzamos la canal por su parte alta, para
entrar en una pequeña loma herbosa. A nuestra izquierda encontramos el
Turonet de Alba (2.002 m), el cual alcanzamos sin dificultad
alguna. Bajo nuestros pies divisamos los Baños de Benasque,
observando con sorpresa todo el desnivel ganado. Regresamos al camino y
emprendemos un nuevo ascenso, aunque más llevadero. Conviene observar de
vez en cuando el paisaje que dejamos a nuestra espalda, con los
impresionantes valles de Lliterola y Remuñe, coronados por
el
pico
Perdiguero
(3.219 m).
Bajo nuestros pies divisamos los Baños de Benasque
Tuca de Lliterola (2.825 m)
Panorámica sobre el Valle de Remuñe
El camino suaviza y un breve descenso nos conduce hasta la desembocadura
de las aguas del ibón de Alba (2.240 m). Sus aguas desaparecen
misteriosamente tras recorrer escasamente unos pocos metros y es que bajo
nuestros pies, se encuentra el
Sistema de Alba. La roca caliza que compone esta zona montañosa ha desarrollado un
complejo sistema de cuevas. En lo más profundo de alguna de estas cuevas
todavía encontramos grandes masas de hielo congeladas en épocas geológicas
pasadas, son las cuevas de hielo fósil. Un ejemplo de ello es el
Forau Inferior de Alba (2.300 m) donde a 173 metros de profundidad
encontramos una inmensa masa de hielo que impide seguir su exploración. Os
recomiendo subir hasta Bujerín de Alba (2.290 m), la entrada
superior de la integral de Alba. Por integral, los aficionados a la
espeleología, entienden entrar por una boca para salir por otra diferente.
En este punto podemos divisar una fantástica panorámica del
ibón de Alba, sobre el que se elevan los quince
Gendarmes de Alba. En caso de querer asomarnos a la cavidad lo
deberemos hacer con mucha precaución, ya que estamos ante un pozo de 32
metros de profundidad.
Ibón de Alba (2.240 m)
La
integral de Alba
tiene un magnetismo especial, recorrer sus galerías es extraordinariamente
atractivo, con lugares muy bonitos y sorprendentes. Pero también es una
cueva inhóspita, fría y agresiva, solamente apta para expertos. El
río de Alba recorre sus galerías, donde también se generan fuertes
corrientes de gélido viento.
Sin duda fue toda una experiencia adentrarme en sus entrañas hace unos
años.
Topografía "lateral" del Sistema de Alba
Topografía "aérea" del Sistema de Alba
Nos despedimos del ibón de Alba y deshacemos nuestros pasos
durante unos 180 metros, cuando abandonamos la senda para remontar la
ladera montañosa en dirección norte. No encontramos ningún sendero
definido, pero al tratarse de una pendiente herbosa no tendremos problemas
en nuestro progreso. Tras ganar algo de altura veremos asomar la
Tuca del Ésera (2.585 m), junto a la cual se sitúa el
collado de Forau Tancau (2.514 m). La subida no presenta
dificultades y la ruta de acceso al collado puede hacerse por varios
sitios. Nosotros descendimos ligeramente para remontar por la izquierda,
evitando así cruzar unas losas de piedra inclinadas.
El Valle de Lliterola sobre el cual destaca el Macizo del
Posets
al fondo.
El collado se encuentra flanqueado por la mencionada
Tuca del Ésera (2.585 m) y la
Tuca Blanca de Paderna (2.847 m). Ambas cimas pueden alcanzarse
tras realizar una aérea y escarpada cresta. Descendemos del collado, en
fuerte pendiente a través de un terreno pedregoso y herboso. Enseguida
llegamos al ibón del Forau Tancau (2.377 m), donde sus aguas se
precipitan vertiginosamente por un inmenso forau (agujero). Estamos ante
la impresionante sima Bernat Renom o Forau Tancau (2.370 m), con una profundidad explorada de -361 metros. Todavía quedan muchos
metros por explorar y posiblemente algún día se encuentre una conexión
con el Sistema de Alba, ya que coloraciones antiguas del agua
dieron positivas a las Fuens de Alba. Unas tareas históricamente
desempeñadas por el ECS (Espeleo Club Sabadell) y el GERS (Grup d’Exploracions i Recerques Subterrànies), que tras
cincuenta años de exploraciones del Sistema de Alba
siguen investigando y aportando nuevos datos sobre este complejo
sistema. Sin duda alguna, una gran labor que hay que agradecer.
Inicio de la arista de la Tuca del Ésera (2.585 m)
El ibón del Forau Tancau (2.370 m) con la
Tuca de Salvaguardia
y el Pico de la Mina al fondo.
Ibón del Forau Tancau (2.370 m)
Un ibonet en el conjunto lacustre del Forau Tancau (2.370 m)
Sima Bernat Renom o Forau Tancau (2.370 m)
Topografía de la sima Bernat Renom o Forau Tancau (2.370 m)
Reanudamos la marcha por una tartera camino de la coma de Paderna,
bajo la montaña homónima. Aquí podemos observar perfectamente las
Tres Chermanas de Paderna: Tuca del Ésera (2.585 m), la
Tuqueta Bllanca de Paderna (2.713 m) y la
Tuca o Pico de Paderna (2.627 m). Alcanzamos el ibonet de Paderna (2.180 m) donde tan solo
deberemos afrontar un sencillo descenso hasta la
Basa del Onso (1.930 m). Nos encontramos junto al
Plan Alto d’Estan el cual cruzaremos camino de su cabaña de
pastores, donde enlazaremos de nuevo con el GR-11.5. Acto seguido
bordeamos el Plan Baixo por su margen derecha, esta llanura alberga
en primavera un espectacular ibón, ahora reducido en forma de pequeños
ibones.
Tuca Blanca de Paderna (2.847 m) y Tuqueta Blanca de Paderna (2.713
m)
Ibonet de Paderna (2.180 m)
Panorámica sobre la
Tuca de Salvaguardia, Portillón de Benasque y Pico de la Mina, los cuales delimitan con
Francia.
Al fondo de la imagen destaca el Mall Pintrat
Basa del Onso (1.930 m)
Plan Alto d’Estan
Cabaña de Plan d’Estan
Ya estamos en el Hospital de Benasque (1.758 m), el cual
bordearemos por su parte trasera. Seguimos brevemente por la carretera
camino de Vado de l’Espital, donde cogeremos una senda a mano
izquierda. Prácticamente llegando al balneario
Baños de Benasque nos encontramos con las Fuens de Alba. En
este punto no perdemos la ocasión de visitar la entrada de la
Cueva de Alba
(1.760 m). Para ello justo tras cruzar la barranquera de las
Fuens de Alba deberemos remontar una senda a mano izquierda que
tras dos minutos nos ubicará frente la entrada de la cueva. Justo llegar a
la sima ya percibimos la gélida corriente de viento que surge de su
interior. A diferencia de Bujerín de Alba aquí sí que podremos
adentrarnos a curiosear su entrada, de grandes dimensiones, siempre y
cuando poseamos de un frontal. Junto a las
Fuens de Alba encontramos una pequeña cavidad, es
Alba Petita y no deberemos confundirla con la
Cueva de Alba, ya que contiene algún que otro pozo en su entrada.
Seguimos en ligero descenso hasta el Tubo del Turonet de Alba,
donde solamente no quedará deshacer nuestros pasos hasta los
Baños de Benasque (1.675 m). Momento de refrescarnos en el
Plan de Turpí o de disfrutar de un baño con aguas termales en un
entorno ideal.