El ibón de Plan (1.910 m), también conocido como
Basa de la Mora, es considerado, con razón, uno de los ibones más
bonitos del Pirineo. El acceso al ibón cuenta con diversas vías,
las más utilizadas son una senda en fuerte pendiente desde el
embalse de Plan (13km & 960m D+) o a través de una pista
forestal en buen estado, no olvidando pagar los 3€ por uso de la pista,
con origen en Saravillo hasta el refugio de Lavasar y de
este punto andando al ibón (4,5km & 30m D+). Pero la ruta que a
continuación os propongo parte de la población de Barbaruens a
través del GR-15, un itinerario alejado de las masificaciones, muy
tranquilo y notablemente recomendable. De aquellos parajes que los
montañeros anhelan encontrar.
A este magnífico rincón de la Ribagorza llegaremos por carretera a
través de la población de Seira, donde nos desviaremos hasta la
villa de Barbaruens. Unos metros antes de entrar al pueblo, parte
una pista de tierra a la izquierda de la carretera. A través de la pista,
en buen estado para todoterrenos, llegamos a
una zona más amplia donde estacionar nuestro vehículo, conocido como
Prado de Lacoma.
Recorrido
Reseguimos la pista, siempre en ascenso, hasta encontrarnos con el
GR-15, donde sencillamente deberemos seguir las señales del GR. A
los pocos minutos de adentrarnos a este sendero se abre ante nosotros unas
fascinantes vistas sobre los acantilados que forman el
Salto del Gargallo, que se desploma vertiginosamente hasta el
barranco de Bilsé. Empezamos a ganar altura con vistas al
pico Reduno (2.531 m), donde divisamos un majestuoso
quebrantahuesos con sus cerca de tres metros de envergadura. Su silueta de
vuelo es inconfundible, con alas muy largas y puntiagudas y la cola en
forma de cuña.
Los inmensos acantilados que forman el Salto del Gargallo, que se
desploma vertiginosamente hasta el barranco de Bilsé
Pico Reduno (2.531 m)
Alcanzamos el collado del Ibón (1.905 m), con fascinantes vistas
sobre la cresta de Armeña y la sierra de Chía. Pero también
podremos divisar zonas tan alejadas como el
congost de Mont-rebei
o el Pedraforca. Descendemos y llegamos a la cubeta que forma el
ibón de Armeña (1.846 m), donde por unos minutos dejaremos las
rocas para adentrarnos en una bonita zona de pino negro y pradera. En el
ibón podemos observar tritones, signo de la pureza de sus aguas. Desde
aquí ya intuimos el refugio de Armeña, al que llegaremos en un
instante. Este refugio libre, está muy bien cuidado, situado en el
circo de Armeña, del que destaca el
pico Cotiella (2.912 m). El refugio de capacidad para unas 20 personas dispone de radio de
emergencia, botiquín, utensilios, comedor, leña… Todo está muy limpio y
debemos dejarlo, si cabe, mejor que como lo encontremos.
Zoom al Pedraforca (2.506 m), una de las montañas más
emblemáticas de Cataluña
Collado del Ibón (1.905 m), con fascinantes vistas sobre la Cresta de
Armeña
Ibón de Armeña (1.846 m) y Serra de Armeña
Refugio de Armeña, en un excelente estado de conservación
Refugio de Armeña
Tras deleitarnos con el excelente estado del refugio, partimos hacia el
collado del Aibón o Ibón (2.412 m), sí, es un collado diferente,
pero del mismo nombre que el anterior. Conforme vamos ganando altura la
cima del
Cotiella
se descubre ante nosotros, mostrándose con toda su majestuosidad. Por lo
que es recomendable, de vez en cuando, darse una vuelta y observar las
vistas que dejamos a nuestras espaldas. El sendero perfectamente
señalizado va abandonando las praderas para adentrarnos en un terreno
gobernado por caos de bloques. Aquí encontraremos cabras, marmotas y… ¡la
flor de nieve o edelweiss!
Alcanzamos el collado, situado entre la Punta Alta (2.732m) y la
Peña de las Once (2.650 m), azotados completamente por el fuerte
viento que hay en altura. Nos protegemos tras unas rocas y comemos un buen
bocadillo mientras divisamos en la lejanía a
Las Tres Sorores (macizo de
Monte Perdido). Acto seguido emprendemos el descenso hacia el
ibón de Plan (1.910 m), dejando atrás la comarca de la
Ribagorza para entrar al Sobrarbe. Asombrado se queda uno
ante tan fantástico entorno, el ibón se encuentra rodeado por escarpadas
moles pétreas y grandes canchales de piedra con bosques de pino negro a
los alrededores del ibón, donde también abundan los lirios azules (Iris latifolia). No hay duda alguna de que se trata de uno de los ibones más bonitos
del Pirineo. Los reflejos y los distintos colores del ibón acaban
de dar magia a este fantasioso entorno. El regreso lo haremos por la misma
ruta, aun pudiendo disfrutar ampliamente de este vello entorno con la
sorpresa de toparnos con un par de sarrios y algún que otro buitre
surcando los cielos.
Las Tres Sorores o Treserols:
Monte Perdido (3.355 m), Cilindro (3.328 m) y Añisclo (3.263 m)
Marieta
Peñas de la Una (2.715 m) y Litase (2.618 m)
Ibón de Plan con la Punta Alta, Llosat, Pico Espouy, Peña de la Una y
Peña els Litase.
Ibón de Plan o Basa de la Mora
Las Tres Sorores o Treserols
Punta Alta, Llosat, Pico Espouy, Peña de la Una y Peña els
Litase.
Valle de la Ribereta
Collado del Aibón o Ibón (2.412 m)
Un par de sarrios
Sierra de Chía
Barbaruens
La leyenda de la Basa de la Mora
Cuenta la leyenda que una princesa musulmana se perdió en estas
montañas del valle de Chistau huyendo de las violentas luchas entre
moros y cristianos. Su espectro quedó preso en este ibón, aunque no todo
el mundo lo puede ver. Para ello te tendrás que lavar la cara en sus
heladas y azules aguas antes de la salida del sol el día de San Chuan.
Pero únicamente las personas buenas y sin pecados, con ojos y corazón
puros, pueden ver danzar con todo su esplendor a la princesa. Cuya
creencia es tal que incluso da nombre al ibón, Basa de la Mora.
“Si ye que i puyas bela maitinada de San Chuan ta Ibón, y no la biéses,
abrás de pensare en labá-te l'anima… Sólo es güellos limpios pueden
biere a la prinzesa mora de las cumbres” (dicho popular en aragonés).