La Aigüeta de la Vall seguramente sea uno de los valles más
salvajes que se conservan en el valle de Benasque. Siendo uno de
los pocos puntos donde en pleno mes de agosto podemos llegar a no
cruzarnos con ningún excursionista. Por todo ello, es una zona idónea para observar la fauna pirenaica.
Además, este valle alberga muchas sorpresas que seguro no os dejaran
indiferentes.
En esta ocasión la propuesta consiste en visitar los
Clots de Cecilia y un conjunto de cuatro peculiares ibones
conocidos como Pardines. Para iniciar esta bella travesía deberemos
acercarnos hasta el
Santuario de la Birxen de Gauyén o Guayente (1.100 m), situado junto a la población de Sahún. El templo alberga actualmente una destacada escuela de hostelería. Para
iniciar la ruta se debe seguir la pista que circula paralelamente al
monasterio y desviarnos a la derecha tras atravesar un campo de fútbol. El
inicio del sendero se encuentra perfectamente señalizado por un poste
ubicado junto a un panel informativo.
Estación de esquí Cerler Aramon
Recorrido
Durante los primeros kilómetros el camino gana metros rápidamente,
pudiendo observar el precioso embalse de Linsoles a nuestros pies
en cuestión de minutos. Además podremos observar una bella panorámica
sobre la sierra de Chía y el valle de Benasque, que
rápidamente abandonaremos para adentrarnos brevemente al
valle de Grist. En esta zona, hasta en dos ocasiones encontraremos
un desvió que nos permite descender a la población de Eriste, pero
nosotros siempre tomaremos el sendero que se ubica a nuestra derecha en
ascenso, nunca en descenso. La primera bifurcación se encuentra bien
señalizada, pero la segunda, ubicada en un pequeño canchal, puede
llevarnos a confusión, debido a que el poste está roto.
Fragaria vesca o fresa salvaje
Abandonamos el valle de Grist circulando paralelamente al
río de la Aigüeta de la Vall, transitado puntualmente por
experimentados barranquistas. El sendero esconde en ambos laterales gran
cantidad de fragarias, más conocidas como fresas. Uno no puede resistirse
a deleitar la dulce fragancia de esta deliciosa fruta, así que asiduamente
me dedicaré a ir parando y comiendo fresas para reponer fuerzas. Sin lugar
a dudas, la mejor barrita energética natural de la montaña.
Río de l'Aigüeta de la Vall
Al cabo de unos minutos de haber cruzado el
puente de la Aigüeta (1.800 m) se alcanza la
cabaña de la Aigüeta de la Vall, idónea para pernoctar o refugiarse
en caso de tormentas. Tras superar un repecho algo más duro el sendero
suaviza y en pocos minutos podemos disfrutar de la
Pleta de la Vall (2.000 m). Al igual que en Plan de Estan, esta
zona alberga un curioso ibón en las épocas más lluviosas que desaparece el
resto del año. Desafortunadamente un seco julio ha menguado las reservas
de agua y apenas podremos observar un islote de húmeda arena. Cruzamos la
pradera para ir a encontrar un sendero en ascenso en su margen izquierdo,
señalizado con diversos hitos.
Pleta de l'Aigüeta de la Vall
Abandonamos las zonas boscosas para adentramos en pastizales alpinos
transitados por rebaños de ovejas o cabras. A nuestra derecha podemos
observar la espectacular pared vertical que esconde una de las cascadas
más espectaculares del Pirineo con las aguas que descienden de los
ibones de Bagüeña. Aunque en esta ocasión no se muestra con su
exuberante plenitud debido a una corriente muy menguada.
Cabañas de les Pardines
Tras alcanzar un conjunto de cabañas de piedra me desvío a mano derecha
para alcanzar una pequeño ibonet seco que es preludio del
ibón dels Chuncos (2.252 m), un lago en forma de herradura que
alberga numerosos juncos, que precisamente son los que le dan el nombre.
Por una brecha a mano izquierda asciendo hasta el
ibón de Pardines (2.293 m), el más grande del conjunto acuático.
Aprovecho para reponer fuerzas con unos frutos secos en un silencioso
entorno solamente interrumpido por el silbido de las juguetonas
marmotas.
Circo de Bagüeña
Ibón dels Chuncos (2.252 m)
Ibón dels Chuncos (2.252 m), a la izquierda de la fotografía asoman
los Picos de Eriste o Bagueñola.
Un sapo en las inmediaciones del ibón
Justo enfrente de este ibón podemos disfrutar de los
Clots de Cecilia, una espectacular depresión que precede una
espléndida cadena montañosa coronada por el
Tosal de Bocs (2.731 m). En la vertiente opuesta podemos divisar
los picos Bagüeñola o las Forquetas, todos ellos sobre los
tres mil metros. Mientras me deleito con cada una de las rocas de este
entorno realizo una corta visita al ibón de Patri, situado al pie
del pico Sierco (2.524 m).
Ibón de Pardines (2.293 m)
Clots de Cecilia
Ibón de Patri
El descenso, marcado por el calor, lo realizaré por la misma ruta.
Aprovechando para reponer agua en una pequeña fuente situada cerca de la
Pleta de la Sarra. Sin lugar a dudas, una ruta muy
recomendable.