Uno de los parajes más singulares del
Parque Natural de Aizkorri-Aratz es sin dudas el
Ojo de Aitzulo, una impresionante catedral geológica situada en la
provincia de Gipuzkoa. Visitaremos el lugar a través de una completa
ruta circular con punto de partida en el pueblo de Araotz,
ascendiendo hasta la cima del Orkatzategi (869 m) con vistas sobre el
embalse de Urkulu y los montes Anboto y Udalaitz.
Estacionamos nuestro vehículo en un amplio aparcamiento situado en la parte
alta del pueblo de Araotz (460 m), perteneciente al municipio de
Oñati. Ya a pie, descendemos hacia la bonita iglesia parroquial de
Araotz, ubicada junto a la antigua bolera y la pista de frontón. Fue
en este pequeño municipio donde en el siglo XVI nació Lope de Aguirre, el
más discutido de los conquistadores de América. Tras la
iglesia de San Miguel de Araotz cogemos una marcada senda que
a los pocos metros desemboca en un camino asfaltado que desciende con gran
pendiente hasta un bello conjunto de caseríos. En este punto, seguimos por
una pista asfaltada que se eleva al O con fuerte pendiente.
Araotz
Evocadora imagen de libertad.
Pista de frontón de Araotz
Antigua bolera de Araotz
A mitad de la subida nos encontramos el bello
caserío Agerre Garaikua, pero posteriormente deberemos seguir
remontando metros hasta alcanzar el collado de Zeliaundi (735 m). En
este punto ya se ha ganado prácticamente todo el desnivel del itinerario,
por lo que ahora tan solo queda disfrutar del bello trazado. Pero antes de
dirigirnos hacia la cumbre del Orkatzategi, nos acercaremos a la
ermita Santikrutz (761 m), enclavada sobre un pequeño monte con
espectaculares vistas sobre la sierra de Zaraia.
El marcado ascenso al collado de Zeliaundi.
Vacas pastando en las inmediaciones del collado de Zeliaundi.
Un caballo en las inmediaciones del collado de Zeliaundi.
Ermita Santikrutz
Collado de Zeliaundi
Un caballo en las inmediaciones del collado de Zeliaundi.
Madre y potro en el collado de Zeliaundi.
Retrocedemos hasta el collado y seguimos por un camino de tierra al NO
disfrutando de los verdes parajes de nuestro entorno, pasto de rebaños y
ganado. Todo ello pasando junto a los diversos túmulos que pueblan esta
zona. La pista va ascendiendo ligeramente, difuminándose en forma de senda
tras superar un pequeño pinar. Poco después culminamos nuestro ascenso al
Orkatzategi (869 m). La cumbre se eleva sobre el
embalse de Urkulo y su espléndida panorámica nos permite contemplar
las cimas de Anboto y Udalaitz, la sierra de Zaraia o
el monasterio de Arantzazu, todo un símbolo de
Euskal Herria.
Collado de Zeliaundi
Embalse de Urkulo
Anboto
Embalse de Urkulo
Orkatzategi
Orkatzategi
Urrexola
Tras un merecido descanso, nos dirigimos hacia el verdadero protagonista de
la jornada. Descendemos por un sendero que alterna zonas de pasto con
formaciones kársticas, pasando junto al pequeño embalse de Aitzgain.
Poco después la senda se adentra a una zona boscosa para llegar, poco
después, al Ojo de Aitzulo o Atxulo (611 m). Pudiéndonos asomar a la gigantesca e impresionante apertura que se
precipita vertiginosamente sobre el acantilado.
Un caballo pastando
Ojo de Aitzulo
Ojo de Aitzulo
Ojo de Aitzulo
Ojo de Aitzulo
Desde este punto tan solo nos quedará seguir el sendero de vuelta a
Araotz, contemplando numerosos y fabulosos caseríos hasta llegar a la
carretera del pueblo, cuando tan solo nos restará un último ascenso para
alcanzar nuestro punto de partida.
Borda
Un curioso hotel de insectos.
Buetraitz
Aizpiko-aundi
Aizpiko-aundi
Buetraitz
Una oveja descansando bajo la sombra de un árbol.
Otalora
Bonito caserío en Araotz.
Lugares de interés
Arantzazuko santutegia
Este santuario franciscano, situado en el municipio de Oñati, es todo un símbolo para Euskal Herria. El templo se encuentra colgado sobre barrancos, en una zona agreste de
gran belleza paisajística. Desde Arantzazu
parten varios senderos de montaña, como la ascensión al monte Aizkorri.
Santuario de Arantzazu
Arantzazu
Cuevas de Arrikrutz
Las
cuevas de Arrikrutz
forman el octavo complejo kárstico más extenso de Euskal Herria,
sumando un total de 15 kilómetros de galerías con cinco cavidades en el
exterior: dos sumideros activos y dos surgencias (una de fósil), además de
una entrada. En su interior se halló el esqueleto completo de un león de las
cavernas, pero también abundan la aparición de restos de osos de las
cavernas, rinocerontes lanudos, hienas de las cavernas o ciervos gigantes.
Hay 500 metros visitables al público equipados con una pasarela y un
sofisticado sistema de iluminación. El resto del itinerario está reservado
para expediciones espeleológicas. También se organizan periódicamente
actividades de espeleoturismo, muy aconsejables y guiadas por excelentes
profesionales.
Cueva de Arrikrutz
Reproducción de un esqueleto completo de un león de las cavernas.