Las Agullas o Agujas de Perramó (2.554 m) conforman una
impresionante montaña granítica, de silueta piramidal, que se eleva sobre
los valles de Batisielles y Perramó. Ambos valles
conforman un gigantesco circo glaciar con una infinidad de ibones rodeados
de escarpadas aristas y extensos canchales de rocas diversas. Por ello os
propongo recorrer el lugar a través de un precioso itinerario circular que
nos llevará a coronar la Agulla de Perramó Occidental y a visitar
los conjuntos lacustres de Batisielles, Perramó y
Escarpinosa.
Para quienes busquen una jornada todavía más completa, también proponemos una variante larga que amplía el recorrido por el Camino de la Coma y el refugio de Estós antes de enlazar nuevamente con el itinerario principal en el ibonet de Batisielles.
Estacionamos nuestro vehículo en el parking situado a la entrada del
valle de Estós (1.310 m), con viejos barracones en sus
inmediaciones. Detrás de los mismos comienza una senda que enlaza a los
pocos metros con la pista que conduce hasta la cabaña de Turmo.
Continuamos por la pista, que comparte itinerario con el GR-11 y
avanza en paralelo al río Estós. Superando un pequeño embalse y
posteriormente cruzando el río en la palanca del Aiguacari.
Cabaña de Santa Ana
En ligero ascenso alcanzamos la preciosa cabaña de Santa Ana, ubicada en un pequeño rellano. Poco después de la cabaña se separa la variante larga por el Camino de la Coma y el refugio de Estós, descrita al final de la reseña.
Para seguir el recorrido original continuamos por la pista forestal hasta encontrar la fuen de Coronas, que siempre nos brinda su refrescante agua. Poco después aparece a nuestra izquierda el desvío señalizado hacia el valle de Batisielles. Dejamos atrás la pista forestal y remontamos por un zigzagueante sendero a través de un precioso bosque de esbeltas hayas y gigantescos abetos.
Barranco de la Aigüeta
La senda nos da un pequeño descanso en las inmediaciones de la palanca de los Carboneros, antes de remontar nuevamente con fuerte pendiente hasta alcanzar el ibonet de Batisielles (1.875 m), rodeado de verdes praderas y con las primeras vistas sobre las cumbres circundantes. En este punto confluyen el recorrido original y la variante larga procedente del refugio de Estós. Desde aquí seguimos el GR-11.2, que asciende decididamente hasta el ibón Grande de Batisielles (2.214 m).
En el horizonte ya oteamos la escarpada silueta oriental de las
Agullas de Perramó, la cuales empezamos a rodear por su extremo
norte, donde en suave ascenso llegamos al
ibón de l’Aigüeta de Batisielles (2.329 m), rodeado de otros de
menor envergadura. En este punto nos adentramos en un extenso canchal que
deberemos remontar de forma brusca por un itinerario muy bien señalizado
que busca los pasos más sencillos.
A la izquierda las Agullas de Perramó y a la derecha los picos
Batisielles
Ibón de l’Aigüeta de Batisielles
Ibonet junto a la Aigüeta de Batisielles
Alcanzamos una pequeña meseta (2.496 m) repleta de pequeños lagos situada
al pie de las agujas, punto donde abandonaremos definitivamente el
GR-11.2 que se dirige hacia el collado de la Plana. Si nos
vemos con energías suficientes vale la pena ascender hasta la
Agulla de Perramó Occidental (2.554 m), la cumbre más elevada del
conjunto. El acceso se realiza por su cresta SW, realizando una sencilla
trepada hasta su punto más elevado. Pudiendo contemplar una fabulosa
panorámica sobre los ibones de Batisielles, Perramó y las escarpadas Tucas
d’Ixeia. Tras otear el paisaje bajamos de nuevo por la misma arista hasta
el collado.
Tuca de Mincholet
Ibones de Perramó
Acto seguido descendemos hacía el valle de Perramó, disfrutando
de la vertiente sur de las agujas. Dejamos a nuestra derecha el
ibón de la Tartera de Perramó y nos acercamos al
ibón Chico de Perramó, para posteriormente alcanzar las aguas del
ibón de Perramó (2.265 m). Cuando conseguimos observar un especie
endémica de los Pirineos, el tritón pirenaico (Calotriton asper).
Contemplar su torpe y bello andar es un privilegio que solo podemos ver
en las aguas más puras de torrentes, ríos o lagos pirenaicos.
Sobre el ibón de Perramó se elevan las Tucas d'Ixeia
Ibón Chico de Perramó
Sobre el Ibón Chico de Perramó sobresale el macizo del
Perdiguero
El descenso cruza un extenso pedregal situado bajo la
canal de las Tucas d’Ixeia que nos lleva hasta el
ibón Verde de Escarpinosa, donde las aguas procedentes de los
ibones de Perramó desencadenan una preciosa cascada. Poco después
divisamos el ibón Azul de Escarpinosa (2.030 m), tras el cual se
eleva majestuosamente el macizo del
Perdiguero. Seguimos por sendero perfectamente delimitado y en paralelo al
barranco de la Aigüeta hasta el ibonet de Batisielles. Desde
este punto tan solo nos quedará deshacer nuestros pasos hasta el
parking de Estós.
Variante larga por el Camino de la Coma y el refugio de Estós
Poco después de superar la cabaña de Santa Ana, abandonamos la pista principal para cruzar el río Estós por la palanca de la Ribera. A partir de aquí comenzamos un prolongado ascenso por la vertiente septentrional del valle, atravesando un entorno mucho más tranquilo y solitario hasta alcanzar la cabaña de la Coma, situada a 1.816 metros de altitud. Muy cerca encontramos las ruinas del antiguo cuartel militar de Estós, desde donde descendemos hasta la conocida cabaña del Turmo.
Desde la cabaña del Turmo continuamos por el GR-11 en dirección al refugio de Estós. El sendero cruza el río por la palanca Alta del Tormo y comienza a ganar altura por la parte alta del valle hasta alcanzar el refugio de Estós (1.890 m).
Desde el refugio tomamos el GR-11.2 en dirección a Batisielles. El sendero pierde inicialmente algo de altura para cruzar nuevamente el río Estós y continúa después por la ladera meridional del valle hasta alcanzar el Ibonet de Batisielles. En este punto enlazamos con el recorrido original y continuamos hacia el ibón Grande de Batisielles, las Agullas de Perramó y los ibones de Perramó y Escarpinosa. Esta variante aumenta el recorrido hasta los 25,56 kilómetros y 1.564 metros de desnivel positivo, por lo que resulta físicamente bastante más exigente.