El Parc Natural dels Ports es un macizo de montañas imponentes, un
auténtico paraíso para los senderistas y amantes de la naturaleza. Pero
también un lugar repleto de historia, de la que más adelanta hablaremos.
En este marco os propongo una sencilla ruta circular coronando la cima de
Santa Bàrbara (735 m).
Tras el convento de Sant Salvador se eleva la montaña de
Santa Bàrbara, una sierra de roca conglomerada que se alza
imponente con forma piramidal. La característica formación montañosa se
divisa a varios kilómetros de distancia, por lo que representa una
fabulosa atalaya.
El convento está situado a unos dos kilómetros del núcleo urbano de
Horta de Sant Joan. La iglesia se conserva, pero el convento se encuentra parcialmente
restaurado. En caso de quererlo visitar deberéis contactar previamente con
el ayuntamiento de Horta de Sant Joan. Tomando como punto de
partida el convento completaremos una circular a través de la cual
bordearemos todo el risco rocoso, pudiendo disfrutar de todas las
perspectivas que nos ofrece esta cima. Mencionar que no existe ruta
alternativa alguna.
Convent de Sant Salvador d'Horta
Convent de Sant Salvador d'Horta
Recorrido
Dejamos el convento a nuestra derecha para adentrarnos a una senda
señalizada gracias a un poste indicativo. El itinerario transcurre por la
cara norte de la montaña camino de la Cova de Sant Salvador, la que
alcanzaremos tras unos minutos de marcha. Para visitarla deberemos estar
atentos ya que se encuentra en un lateral del sendero principal. Está
situada tras superar un pequeño tramo de camino adecuado con escaleras,
justo frente un banco. El santo guarda vigilante la entrada de la cueva.
Está protegido por una reja de hierro, completamente ataviada de ramos de
flores. Bajo la imagen se encuentra la fuente Miraculosa. Cuenta la
leyenda que Sant Salvador hizo brotar esta fuente tras dar tres golpes a
la roca con el cordón de su hábito. De ahí el nombre de fuente
“miraculosa” (milagrosa). Para visitar la pequeña cueva deberemos entrar
por una apertura situada junto el santo.
Camino por la cara norte de Santa Bàrbara
Belén en la Cova de Sant Salvador
Sant Salvador y la font Miraculosa
Interior de la Cova de Sant Salvador
A partir de este punto el sendero gana pendiente en un constante zigzag
entre cipreses hasta las ruinas de la ermita de Sant Antoni. Desde
muy antiguo, en esta montaña residían frailes haciendo vida eremítica.
Actualmente se conserva los vestigios de cuatro ermitas: la mencionada de
Sant Antoni, Sant Onofre, Sant Pau y en la cima la de
Santa Bàrbara.
Els Ports
Ermita de Sant Antoni
El sendero avanza bajo escarpadas paredes conglomeradas
Ya nos encontramos en la cara sur de la montaña, donde podremos disfrutar
de los primeros miradores sobre el Massís dels Ports. Seguimos y
nos topamos con una curiosa fortificación de la Guerra Civil que aprovecha
una espectacular grieta de la montaña, memoria silenciosa de la Batalla
del Ebro. En el mismo punto también encontramos una cisterna enterrada,
imaginamos que para usos pastoriles. Tras superar una diagonal con vistas
extraordinarias, alcanzamos una planicie con cipreses. Aquí hemos de
abandonar el camino que sigue recto para seguir una serie de hitos a
nuestra derecha por una zona pedregosa que nos lleva hasta la cima.
Interior de la fortificación de la Guerra Civil
Acceso a la fortificación de la Guerra Civil
El punto más elevado lo marcan las ruinas de la
ermita de Santa Bàrbara, desde donde podremos disfrutar de una
panorámica privilegiada. Al sur el Massís del Ports, con las
fascinantes Roques de Benet. Al norte Horta de Sant Joan y
la llanura que se extiende hasta el Segrià. Existe la posibilidad
de llegar hasta una cruz instalada a unos pocos metros con excelentes
vistas sobre el convento de Sant Salvador, pero para llegar a ella
deberemos superar un paso muy expuesto.
La cima de Santa Bàrbara, situada en la ruinas de la ermita
Santa Bàrbara
Vista desde la cima sobre Horta de Sant Joan
Roques de Benet
Estas rocas, son el hábitat de un gran número de especies, de la que
destacan los buitres. Nosotros nos encontramos con un gran número de
ellos, volando en ocasiones a tan solo unos pocos metros de nosotros. De
hecho, pude fotografiar alguno de ellos, a pesar de tener una cámara muy
sencilla que no permite grandes zooms. Nos pasamos un buen rato
disfrutando de su vuelo y del suave silbido que emiten sus alas al romper
el viento.
Buitres planeando en los alrededores de la cima
Un buitre sobrevuela Santa Bàrbara, en el horizonte destacan les
Roques de Benet
Regresamos por el mismo camino hasta la planicie con los cipreses.
Nuestro retorno lo realizaremos por el camino que sigue a nuestra
derecha, en constante descenso. En caso de ir con niños, a pesar de ser
más largo, valorar deshacer vuestros pasos por el mismo camino. Ya que
esta senda de regreso que nos permite completar la circular avanza por
un itinerario algo descompuesto con fuerte pendiente. Además en sus
primeros metros un importante acantilado se hace presente a nuestra
derecha, del que distancia un par de metros el sendero. Prácticamente finalizando la ruta encontramos un pequeño rebaño de
cabras antes de alcanzar la pintoresca ermita de Sant Pau, de la
que apenas unos metros nos distancia del
convento de Sant Salvador d’Horta. Donde aprovecharemos para
visitar el convento y sus alrededores con tranquilidad.
Preciosa y escarpada formación rocosa
Horta de Sant Joan
Convent de Sant Salvador d'Horta
Ermita de Sant Pau
Ermita de Sant Pau
Convent de Sant Salvador d'Horta
Convent de Sant Salvador d'Horta
Claustro del Convent de Sant Salvador d'Horta
La leyenda de la montaña de Santa Bàrbara
Cuenta la leyenda que durante las excavaciones realizadas para la
fortificación del pueblo de Horta de Sant Joan, un caballero templario
encontró la Mare de Déu dels Àngels enterrada. En la colosal obra también
trabajaban dos grandiosos gigantes. Ambos eran muy necios y empezaron a
discutir por donde deberían construir un convento dedicado a la virgen.
Para solucionar la pugna decidieron que quien lanzara una piedra más lejos
decidiría el lugar donde se construiría el templo. Ambos gigantes
arrojaron sus rocas, provocando un gran estruendo acompañado de fuertes
temblores. La piedra más lejana sería el lugar elegido para la
construcción del convento. Un piedra, que con el paso de los años, sería
llamada Santa Bàrbara.
Convent de Sant Salvador d'Horta
Corbera d’Ebre
A nuestro regreso realizamos una más que recomendable visita al pueblo
viejo de Corbera d’Ebre. Un tranquilo pueblo agrícola desposeído de sí
mismo, tiempo desolado detenido después de la guerra, memoria atrapada en
las ruinas, heridas en el silencio, la locura del odio. Permanente gemido
en la memoria. Historia amarga y dolida en medio de una tierra bella y
rotunda. El silencio de la batalla más cruel de la Guerra Civil, la
batalla del Ebro, que transcurrió del 25 de julio al 17 de noviembre de
1938. Pasear en silencio por sus calles, llegar a comprender cuánto sufrió
la población, como tantas otras. El exilio obligado al que eso abocó a
muchos de sus vecinos, ese mismo, que ahora se silencia en las aguas del
Mediterráneo.
La iglesia de Sant Pere, en el pueblo viejo de Corbera d’Ebre