La pica del Canigó o pic de Balaig es, con sus 2.784 metros
de altitud, la última gran montaña oriental de la
cordillera Pirenaica en su camino hacia las aguas del
mar Mediterráneo. Para su ascensión partiremos de las
estribaciones septentrionales del macizo del Canigó, donde
encontramos el municipio de Vernet-les-Bains, conocido por sus aguas
termales.
El macizo del Canigó tiene un importante valor simbólico e histórico para
la cultura catalana, destacando la tradición de la Flama del Canigó. Cada 22
de junio, un gran grupo de excursionistas suben a la cima del Canigó para
encender una hoguera. Fuego que prenden con la llama que se mantiene
encendida desde el año 1965 en el Castellet de Perpinyà. Tras vigilar toda
la noche la hoguera, la madrugada del 23 de junio descienden la nueva Flama
del Canigó, que gracias a numerosos voluntarios se distribuye por los
territorios de habla catalana para encender las hogueras de la noche de San
Juan. Se calcula que se encienden unas 3.000 hogueras con el fuego que
proviene del Canigó en numerosos municipios de la Cataluña Norte, Cataluña,
Valencia, Andorra, Aragón, islas Baleares e incluso en el Alguer (Cerdeña).
La llama se traslada con relevos a pie, en bicicleta, barca o vehículo.
Iluminando un gran número de poblaciones en la noche más mágica del
año.
Recorrido
Partimos del casco histórico de Vernent-les-Bains para seguir la
carretera que se dirige hacia el pueblo de Fillols. Tras cruzar por
un puente el río Saint-Vincent, encontramos el
Chemin de Saint-Jean con un poste indicativo que seguiremos hacia el
Massif du Canigou. Por una pista asfaltada atravesamos una zona de
fincas y masías, pero tras recorrer unos 600 metros, enlazamos con una senda
a nuestra derecha que representa el inicio del largo ascenso hasta la
cumbre.
Pic de Très Estelles
El sendero, que remonta el desnivel cómodamente, atraviesa una zona de
frondosos y frescos bosques. Abriéndose la panorámica en la
cabaña de la Portella de Dalt (1.215 m), junto a la cual encontramos
un monumento que homenajea el grupo de Maquis Henri Barbusse.
Posteriormente el ascenso va ganando en dureza, dando paso a una vegetación
más alpina. Cuando cruzamos el barranco del Bac de Bonaigua apenas
nos separan unos pocos minutos del refugio de la Bonaigua (1.741 m).
El refugio se encuentra en un balcón privilegiado sobre el
macizo del Canigó y cuenta con una fresca fuente con abundante
agua.
Monumento a los Maquis Henri Barbusse
Un mar de nubes sobre Vernet-les-Bains.
Les Conques del Canigó
Refugio de la Bonaigua
Vistas desde el refugio de la Bonaigua.
Tras el refugio seguimos brevemente por pista, hasta encontrar una
bifurcación señalizada a nuestra izquierda que remonta de nuevo por el
bosque. Llegando, más arriba, a un claro donde se ubica la
cabaña de la Casteille (1.966 m), pudiendo disfrutar de unas
fabulosas vistas sobre las comarcas del Conflent y el
Vallespir. A la altura de la fuente de la Perdiu (2.276 m),
enlazamos con el transcurrido camino que viene del
refugio de Cortalets, entrando a una zona de praderas alpinas que se
combinan con pequeños canchales.
Le Bosc Negre
Cabaña de la Casteille
La Casteille
Canal de Jaceta
Bifurcación con el camino que viene del refugio de Cortalets.
Fuente de la Perdiu
Continuando por el marcadísimo camino coronamos el
pic Joffre (2.362 m), para posteriormente llegar a
la Portella (2.589 m), un pequeño collado desde el cual podremos
divisar en su máximo esplendor nuestro objetivo. Tan solo nos quedará
serpentear por la rocosa ladera, sin exposición ni pasos complicados, hasta
la tuca del Canigó (2.785 m). Destacando en su alto la imponente cruz
de hierro donde anualmente prende la Flama del Canigó. Junto a la
misma, se ubica una mesa interpretativa que nos ayuda a poner nombre a las
cimas que nos rodean. En su cumbre es imposible no dejarse invadir por la
magia de esta montaña con tanto valor patrimonial, rodeada de un paraje
verdaderamente alpino y agreste. Divisando en el horizonte las aguas del mar
Mediterráneo. Tras disfrutar ampliamente de esta bella cima,
iniciamos nuestro regreso por el mismo itinerario, deshaciendo nuestros
pasos hasta Vernet-les-Bains.
Pic Joffre
La Portella
Tuca del Canigó
El marcado sendero que remonta la última ladera hasta la cumbre del
Canigó.
Tuca del Canigó
Un fragmento del poema "Canigó" de Jacint Verdaguer y un extracto de una
canción de Lluís Llach en la cima.