El abigarrado núcleo urbano de Ballobar se sitúa a la sombra de las
verticales ripas que abrazan los cauces de los ríos Alcanadre y
Cinca. Destacando sobre este municipio oscense la bella
ermita de San Juan. Partiendo de su imponente puente medieval,
completaremos un bonito trazado por las inmediaciones de la villa.
Comenzamos nuestro itinerario junto el puente medieval que da acceso a la
población de Ballobar, salvando el río Alcanadre. El puente es
de ascendencia romana y fue construido alrededor del año 1300. Sus amplias
arcadas demuestran el caudal de agua que puede soportar su cauce, propenso a
las avenidas como los grandes ríos de la mediterránea. Desde el puente nos
dirigimos a la iglesia de la Asunción, de estilo románico tardío y
gótico. Cruzamos la plaza de la iglesia y abandonamos la población por la
calle Arrabal. A través de un camino ascendemos hasta las ruinas de
El Castellazo, una torre de vigilancia que actualmente posee tan solo
dos metros y medio en la parte más alta.
Puente medieval de Ballobar
Ripa de la Plana de San Juan o Peña de los Agujeros, que hace
referencia a las cavidades excavadas en el talud entre los siglos VI y
IX con una función eremítica.
Junto a las ruinas de El Castellazo se sitúan dos grandes depósitos
de agua y, tras ellos, parte una senda que en fuerte pendiente asciende
trazando lazadas hasta la
ermita de San Juan Bautista o La Forza (250 m). Contemplando desde
sus inmediaciones una completa panorámica sobre Ballobar, destacando
las ripas, formadas por escarpadas paredes cortadas en talud. Como
curiosidad hay que mencionar que antiguamente las parejas de la población
acudían, el día de su matrimonio, a la ermita para realizar el denominado
“salto de la novia” que era un antiguo ritual de fertilidad consistente en
que la novia, ante la expectación de los vecinos y vecinas, saltaba desde
una roca situada junto al altar dando un círculo. Posteriormente proseguían
todos los asistentes, saltando también en forma de círculo sobre la roca
misteriosa. Esta celebración se hacía tras comprobar el novio la virginidad
de la novia. Con la evolución de los tiempos y debido al abuso que
representaba, se convirtió en una práctica prohibida.
Ermita de San Juan Bautista o La Forza
Mirador de la ermita de San Juan Bautista de Ballobar
Seguimos hacia el norte por la pista de tierra que da acceso a la ermita,
poco después, nos bifurcaremos a la izquierda por un deteriorado camino que
desciende directamente hasta Ballobar. Antes de alcanzar el núcleo
urbano cruzamos por un puente el barranco de Valsalada y tras superar
la zona deportiva del municipio, nos adentramos al bello
pinar de la Sierra. Un pulmón verde con zonas de picnic, áreas
recreativas y una fuente. Junto a un cubierto con mesas, comienza un sendero
que en zigzag nos conduce hasta el alto de los sasos, confluyendo con el
GR-261.
Pinar de la Sierra
Por pista avanzamos por zona esteparia con algunas plantaciones de
almendros que ponen una nota de color en este árido paraje. Seguimos por el
GR-261 en dirección a Velilla de Cinca durante un kilómetro,
cuando lo abandonamos por otra pista en dirección SE y posteriormente vamos
virando al NE. En las inmediaciones del
barranco de Valdragas encontramos un conjunto de masías de piedra que
a duras penas se aguantan en pie. En este punto debemos abandonar la pista
para avanzar campo a través camino de las ripas de Ballobar.
Plantaciones de almendros en los sasos de Ballobar.
La tierra árida de los Monegros.
El viaducto del AVE sobre el río Cinca.
En este conjunto de masías debemos abandonar la pista para avanzar campo
a través.
Nos adentramos a un terreno incómodo, en el cual deberemos primar nuestra
orientación, avanzando por terrenos yermos, sin senderos definidos, donde
destacan aliagas y otros arbustos. Pero pronto llegamos a la
ripa del Congost (270 m), divisando una espectacular perspectiva de
las ripas de Ballobar. Además contemplamos la confluencia de los ríos
Alcanadre y Cinca, cuyas aguas han esculpido estas gigantescas
paredes verticales.
Ripa del Congost
Ripas de Ballobar
La carretera A-131 circula bajo las Ripas de Ballobar.
Confluencia de los ríos Alcanadre y Cinca
Huerta de Zaidín o Saidí
Ripa del Congost
Río Cinca
Sin camino aparente, proseguimos en dirección NO por la margen de las
ripas, siempre manteniendo una distancia de seguridad ante unas formaciones
muy inestables con frecuentes desprendimientos. Al NE divisamos numerosos
campos de cultivo y las poblaciones de Chalamera, Albalate,
Belver, Osso y Zaidín, además de las siempre imponentes
ripas de Alcolea. En seguida llegamos a la ripa del Pilar (260 m), coronda por una
antena. Con sus 100 metros de caída vertical es un excelente balcón sobre el
casco urbano de Ballobar.
Puente medieval de Ballobar
Ballobar
Rodeando un campo de labor acabamos enlazando con un sendero que desciende
por un descompuesto camino hasta Ballobar. Finalmente recorremos sus
estrechas callejuelas hasta nuestro punto de partida en la orilla derecha
del río Alcanadre.