El “Estany d’Ivars i Vila-sana” es una laguna natural de agua dulce situada en la comarca catalana del
Pla de Urgell. Sus 126 hectáreas de superficie la convierten en la más
grande de Cataluña, siendo un espacio de gran importancia biológica.
Aunque el lugar no siempre fue tan esplendoroso como en la actualidad.
Gracias a un camino que recorre todo su perímetro, podremos conocer su
historia y descubrir u observar un sinfín de especies.
La formación del lago se remonta miles de años atrás, siendo de origen
endorreico. Es decir, un fondo impermeable provocaba que la poca agua que
llegaba al lugar se acumulara sin posibilidad de drenarse. Pero bajo la
dictadura franquista y en contra de la voluntad popular, se decidió
desecarlo entre los años 1945 y el 1951. La especulación para obtener más
terrenos de cultivo había despojado al lugar de décadas de fauna abundante
y diversa. Pero la memoria popular mantuvo vivo su recuerdo y tras el
esfuerzo e ímpetu de los lugareños, en el invierno de 2004 empezaron los
trabajos para condicionar de nuevo la zona lacustre. Posteriormente la
primavera del 2005 se reinició su llenado, que se alargaría hasta finales
de 2008. Con la presencia del agua el lugar vivió una auténtica explosión
de vida, recuperándose de nuevo este importante espacio natural.
Una gran cacería organizada en el viejo "Estany d'Ivars i Vila-sana" /
Foto: Josep M Coll
Recorrido
Iniciamos nuestro itinerario junto al centro de interpretación de Cal
Sinén, una antigua masía restaurada y convertida en un excelente punto de
información sobre el lugar y su historia. Dada su privilegiada ubicación
sobre el lago, antaño había sido un lugar de hospedaje, incluso para
personalidades ilustres del siglo XX. Junto a la finca, encontramos un
parking donde estacionar nuestro vehículo.
Mirador de Cal Sinén
Damos nuestros primeros pasos en dirección O descendiendo hasta la
laguna, avanzando en todo momento por una pista perfectamente
señalizada. De hecho, durante el recorrido encontraremos miradores,
áreas de descanso, puntos de observación y multitud de paneles
informativos. Nuestra primera pausa la haremos en la “Torre de
l’Estany”. Donde un panel nos permite ver algunas imágenes de la
recuperación del lago y su entorno. Por otro lado, la torre de
observación nos ofrece una vista elevada sobre el impresionante
entorno.
Torre de l’Estany
Estany de Ivars y Vila-sana
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y patos
Avanzamos de nuevo y en apenas unos metros encontramos el
observatorio de Vila-sana, perfectamente equipado para pasar
desapercibidos ante el entorno y con una completa guía de las especies
que podemos observar. La laguna es un lugar de parada en las rutas
migratorias de muchas aves. En nuestra visita, entre otras aves,
pudimos observar la focha común, la garza real, el aguilucho lagunero
o el ánade real.
Observatorio de Vila-sana
Cal Sinén
Remprendemos la marcha, superando el embarcadero de Vila-sana y
llegamos al extremo occidental del lago, cuando el itinerario sigue en
dirección S hasta el bosque de “Ca l’Aragonès”. En esta zona encontramos
la balsa de anfibios, construida con el propósito de favorecer la
reproducción de estas especies. En el lugar también hallamos diversos
hoteles de insectos, pequeños habitáculos creados artificialmente para
ayudar a la conservación de numerosas especies de insectos en peligro
por la falta de árboles viejos. Recorremos el bosque de ribera por un
conjunto de senderos. Un espacio de gran valor ecológico y paisajístico,
en una comarca donde estas formaciones son escasas.
Embarcadero de Vila-sana
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
Bosque de “Ca l’Aragonès”
Hotel de insectos
Estany d'Ivars i Vila-sana
Bosque de “Ca l’Aragonès”
Ahora nos disponemos a recorrer el extremo meridional de la laguna,
visitando los miradores de Vallmajor y Termeral, que nos ofrecen una
extraordinaria panorámica sobre el “Estany d’Ivars i Vila-sana”. Pero
también nos permiten divisar en el horizonte como se eleva la majestuosa
sierra del Montsec, lugar muy frecuentado por los amantes de los
deportes de montaña. También distinguimos las sierras de Montessor,
Mont-roig o Comiols. Continuamos la marcha hasta el extremo oriental,
disfrutando durante el camino de diferentes puntos de observación.
En el horizonte se eleva la sierra del Montsec
Observatorio de Vila-sana
Cal Palau con el "Montsec d'Ares" de fondo
Cal Sinén
Observatorio Saulons del Suat
Estany d'Ivars i Vila-sana
Cal Sinén
En el horizonte el Montsec de Rúbies
Observatorio de Ivars
Observatorio de Ivars
Un precioso pato surcando las aguas
Tan solo nos queda recorrer el perímetro oriental para alcanzar nuestro
punto de partida. En este sector encontramos un cerco con 10 hectáreas
de carrizal, una especie de caña. Cuando el carrizo crece consume agua y
nutrientes, realizando una función de depuración natural. Para controlar
su crecimiento y potenciar su regeneración, pasturan la zona caballos de
la Carmarga, procedentes de esta región de la Cataluña Norte. Es una
raza perfectamente adaptada a la pastura de zonas inundables.
Carrizal de depuración
Más patos sobre las aguas de la laguna
Cal Sant con la sierra del Montsec de fondo
Estany d'Ivars i Vila-sana
Carrizo
En el horizonte Cal Ribes
Caja nido
Poco después de recorrer esta área de depuración natural llegamos a Cal
Sinén, poniendo punto y final a nuestro recorrido circular. Un buen
momento para disfrutar del mirador homónimo, con vistas sobre el Montsant,
sierra de la Llena o las montañas de Prades. Para terminar la visita es
muy recomendable entrar al centro de interpretación. Consumando una visita
imprescindible en la Plana de Lleida.