La vía ferrata Urquiza-Olmo, abierta en el invierno del 1997, es una de
las primeras que se equiparon en Cataluña y se ha convertido en todo un
clásico. Por delante nos espera un recorrido espectacular por uno de los
lugares más maravillosos de la Serra del Montsec. Remontando bellas
cascadas a través de un extenso y bonito cañón de paredes verticales con
un sorprendente y exigente final abierto desde el año 2011. La primera
parte puede considerarse un K3; mientras que la segunda, opcional, posee
de una dificultad máxima de K5.
Ficha de la actividad
🥾 Recorrido
10,7 km
🧗 Longitud equipada
250 m
↗️ Desnivel positivo
606 m
⛓ Desnivel equipado
190 m
↘️ Desnivel negativo
606 m
🏔️ Altitud máxima
1.030 m
🏞️ Altitud mínima
550 m
📏 Dificultad
K5
🧗♂️ Desplomes
1
🌉 Puentes
0
🪂 Tirolina
0
🪢 Cuerda
Opcional (60 m)
🧭 Cara
Oeste
🗓️ Época
Todo el año, aunque en verano puede hacer mucho calor
Para alcanzar la ermita de la Mare de Déu de la Pertusa deberemos
dirigirnos hasta el núcleo urbano de Corçà. Justo en la entrada del pueblo
un poste indicativo nos desvía a mano derecha hacía la Pertusa por una
pista asfaltada. Seguimos por ella hasta el final, donde podremos estacionar nuestro vehículo en una explanada.
Recorrido
Nos aproximamos a la vía descendiendo por el GR-1 en sentido norte hasta
encontrar, a mano derecha, una senda con una placa metálica que señaliza
la vía ferrata Urquiza-Olmo. Avanzamos en sentido oeste en ligero ascenso
por el bonito barranco de la Pardina, a través de un antiguo camino de
minas que se recuperó para instalar la que algunos consideran la vía
ferrata más bonita de Cataluña. Seguimos hasta llegar a una pared equipada
con peldaños que supone el inicio de la Urquiza-Olmo. Recordaros que la
primera parte de la vía es apta para iniciación con un nivel K3.
Inicio de la vía ferrata Urquiza-Olmo
Serrat dels Grallers
Comenzamos por un resalte equipado con cadenas sobre roca mojada muy
resbaladiza. Aunque suele ser una zona muy seca, en la primavera es fácil
encontrarnos con agua descendiendo los barrancos. Superado este trámite
nos encontramos con la primera pared vertical, la cascada Silvia, con
numerosos apoyos que nos permiten ascender sin grandes dificultades.
Seguimos a través de la Feixa del Ciclista, un sendero suspendido que nos
permite disfrutar de este precioso barranco. Más adelante alcanzamos la
fascinante cascada Federica, quizá el lugar más sorprendente de la vía,
que remontaremos por su izquierda. Posteriormente treparemos una bella
chimenea y, tras superar un pequeño caos de bloques, termina la primera
parte de la ferrata.
Remontando la Cascada Silvia
Paso equipado de la Cascada Silvia
Vía ferrata Urquiza-Olmo
Vía ferrata Urquiza-Olmo
Feixa del Ciclista
Cascada Federica
Vía ferrata Urquiza-Olmo
La segunda sección, con una dificultad máxima de K5 es fascinante y dura.
Pero es totalmente opcional, pudiendo evitarse su ascensión por una senda
que la rodea por su extremo oriental. Superamos el primer resalte vertical
equipado solo con cadenas, lo que nos obliga a buscar las mejores presas.
Seguimos por una travesía que nos lleva hasta el primer techo equipado con
escalones y una escalera. Posteriormente afrontamos un extenuante y aéreo
tramo de cadenas. Pero todavía nos espera un exigente desplomado que pone
punto y final a la vía ferrata.
Segunda parte de la vía ferrata Urquiza-Olmo
Segunda parte de la vía ferrata Urquiza-Olmo
Para regresar seguimos un camino que llanea por encima de la faja hasta
el Mas de Carlets, donde enlazamos con el GR-1, que seguimos de nuevo
hasta el parking, pasando junto a la bonita ermita de la Pertusa. Si
deseamos un regreso más directo, podemos descender por el barranco de
Sarah, con siete rapeles.
Enlaces de interés
La zona posee de un gran número de vías ferratas equipadas gracias a
JOM BIGWALL, una empresa especializada en deportes al aire libre. Entre ellas encontramos la Feliz Navidad, considerada la más difícil de
España. JOM BIGWALL son los encargados del mantenimiento de las mismas y
no cuentan con subvenciones de ningún organismo, ni club, ni asociación.
Así, que sin duda, hay que agradecer y valorar su labor.