jueves, 16 de julio de 2026

Circular por el bosque de Rabaltueras desde Villanova

Valle de Benasque


El bosque de Rabaltueras es uno de esos rincones poco transitados del Valle de Benasque que sorprenden por su belleza. Esta ruta circular, con inicio y final en Villanova, combina viejos caminos de herradura, ermitas, praderas de montaña y extensos bosques en los que el abedul se convierte en uno de los grandes protagonistas.


Ficha de la actividad

🏃‍♂️ Distancia 15,4 km
↗️ Desnivel positivo 977 m
↘️ Desnivel negativo 977 m
🏔️ Altitud máxima 1.541 m
🏞️ Altitud mínima 938 m
📐 Dificultad técnica Moderada
💪 Dificultad física Fácil
🔄 Circular
🌍 Zona geográfica Villanova
🗺️ Track Descargar track GPS
➕ Variante Visitando la ermita de San Pedro Mártir de Sahún (track)

Mapa de la ruta


Acceso

Para iniciar el recorrido nos dirigiremos a Villanova, donde junto a la carretera A-139 encontramos un amplio aparcamiento, al lado de un parque infantil y un campo de fútbol. Además, la zona cuenta con un área de pícnic y una fuente, ideal para hacer una pausa tras el recorrido.


Parque infantil de Villanova
Parque infantil de Villanova


Recorrido

Comenzamos la ruta remontando por una calle asfaltada y, posteriormente, por unas escaleras que nos conducen hasta el casco histórico de Villanova. Junto a la iglesia de San Pedro encontramos un mirador desde el que contemplamos unas fabulosas vistas de la zona del Solano. Posteriormente, continuamos ascendiendo hasta la parte alta del pueblo, donde enlazamos con un sendero señalizado hacia la ermita de San Pedro Mártir, que gana altura entre bosques y antiguos terrenos de aprovechamiento ganadero.


Iglesia de San Pedro, en el casco histórico de Villanova.
Iglesia de San Pedro, en el casco histórico de Villanova.
La iglesia de Santa María de Villanova
La iglesia de Santa María de Villanova con las montañas del Valle de Benasque como telón de fondo.


Tras recorrer un frondoso y sombrío bosque, alcanzamos la ermita de San Pedro Mártir. Lugar está estrechamente ligado a las tradiciones de Villanova, ya que cada 29 de abril se celebra una romería hasta la ermita.


La ermita de San Pedro Mártir de Villanova
La ermita de San Pedro Mártir, escondida entre el bosque.


Desde la ermita continuamos ganando altura hacia La Bandereta, siguiendo una sucesión de caminos y senderos que se adentran poco a poco en un entorno cada vez más solitario. El recorrido alterna tramos de bosque con pequeñas zonas abiertas hasta alcanzar el entorno de Rabaltueras o Rabartueras.


Extensos bosques cubren las laderas de la sierra de Chía.
Extensos bosques cubren las laderas de la sierra de Chía.
La sierra de Cambra
La sierra de Cambra
El frondoso bosque de Rabaltueras
El sendero se adentra en el frondoso bosque.


Llegamos así a uno de los tramos más bonitos de la excursión. Los prados de Rabaltueras aparecen rodeados por un frondoso bosque en el que destacan los abedules, acompañados por otras especies. Es también un paisaje claramente ganadero, con praderas y abrevaderos que recuerdan el aprovechamiento tradicional de estas montañas. 


Los prados de Rabaltueras
Los prados de Rabaltueras
Bosque de Rabaltueras
En el horizonte destaca la Punta de Barbarisa


Posteriormente, el sendero va perdiendo altura progresivamente hasta alcanzar la Palanca de Llisat, que nos permite cruzar el barranco y cambiar de vertiente. A partir de aquí enlazamos con el camino procedente los ibones de Barbarisa y comenzamos el regreso hacia el valle.


Palanca de Llisat
Palanca de Llisat


Desde allí continuamos por el camino tradicional hacia Sahún, pasando junto a la fuente de Ratiels. A lo largo de este tramo también encontraremos otros pequeños elementos de interés, como un antiguo horno de cal y los restos de la ermita de San MartínDurante el descenso encontramos también la posibilidad de desviarnos hacia la ermita de San Pedro Mártir de Sahún, siguiendo una variante más exigente que describo al final de la reseña.


Fuente de Ratiels
Fuente de Ratiels
El cruce de caminos hacia la ermita de San Pedro Mártir y Sahún.
El cruce de caminos hacia la ermita de San Pedro Mártir y Sahún.


Finalmente llegamos a Sahún, donde enlazamos con el PR-HU 51 para regresar a Villanova. El sendero abandona el pueblo y cruza de nuevo el entorno del barranco de Surri, remontando suavemente hasta un pequeño collado. A continuación, atravesamos el entorno de la antigua cantera de mármol de Villanova, una explotación que comenzó su actividad hacia mediados del siglo XX y que hoy permanece abandonada. El camino conserva en este tramo parte de las pistas utilizadas antiguamente para acceder a la zona de extracción y transportar el mármol. Superada la cantera, iniciamos el descenso definitivo hacia Villanova, donde pondremos punto final al recorrido.


Rincones de Sahún
Rincones de Sahún
Ayuntamiento de Sahún
Ayuntamiento de Sahún
Mirador del Camino de Sorri Baix
Mirador del Camino de Sorri Baix
Palanca sobre el barranco de Surri
Palanca sobre el barranco de Surri
Vistas sobre el Solano desde la la antigua cantera de mármol de Villanova.
Vistas sobre el Solano desde la la antigua cantera de mármol de Villanova.
Señalización de los senderos en Villanova.
Señalización de los senderos en Villanova.


Variante a la ermita de San Pedro Mártir de Sahún

Durante el descenso desde la ermita de Santa Chulita hacia Sahún, tenemos la posibilidad de abandonar temporalmente el itinerario principal y realizar una variante más exigente ascendiendo hasta la ermita de San Pedro Mártir de Sahún. Esta opción enlaza con el sendero de la ruta de las Ermitas de Sahún, que asciende con fuerte pendiente por la ladera hasta alcanzar la ermita, situada a 1.695 metros de altitud, desde donde disfrutamos de unas magníficas vistas sobre el Valle de Benasque y la sierra de Chía.


Ermita de San Pedro Mártir de Sahún
Ermita de San Pedro Mártir de Sahún
La ermita de San Pedro Mártir con la sierra de Chía de telón de fondo.
La ermita de San Pedro Mártir con la sierra de Chía de telón de fondo.
Panorámica de la ermita de San Pedro Mártir de Sahún.
Panorámica de la ermita de San Pedro Mártir de Sahún.


Tras visitar la ermita, descendemos hacia Sahún por el entorno del barranco de Cambra, donde retomamos el itinerario descrito anteriormente para regresar a VillanovaEn la ficha de la actividad encontraréis el track del recorrido que realizamos.


El bosque de Rabaltueras

Diversas fuentes turísticas locales consideran los bosques de abedules de Sahún y Villanova entre los más extensos del sur de Europa, aunque no hemos encontrado una referencia científica que permita confirmar esta afirmación. En cualquier caso, sí estamos ante un extenso y hermoso bosque de abedules, especialmente atractivo en otoño, cuando sus hojas adquieren tonalidades amarillas y doradas.

La presencia del abedul está, además, profundamente ligada a algunas tradiciones de estas poblaciones. En Villanova, la denominada Albá (término utilizado en patués para referirse al abedul) consistía en que, durante la romería a la ermita de San Pedro Mártir, los jóvenes del pueblo se colgaban de las copas de estos árboles para intentar doblar sus flexibles troncos.

El abedul también desempeña un papel destacado en Les Falles de Sahún, la ancestral fiesta del fuego celebrada la noche de San Juan. Tradicionalmente, las fallas se elaboran utilizando corteza de abedul como combustible, colocada sobre un mango de avellano. Al hacer girar estas grandes antorchas encendidas sobre la cabeza, pequeños fragmentos de corteza de albá se desprenden y salen despedidos todavía incandescentes, creando uno de los momentos más espectaculares de la celebración. 

Las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos, tradición compartida por diversas poblaciones de España, Francia y Andorra, fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.


El Fallero, monumento dedicado a las tradicionales Fallas de Sahún.
El Fallero, monumento dedicado a las tradicionales Fallas de Sahún.

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