El Camí del Riu es un sendero de 19 kilómetros que transcurre junto
al río Segre en el término municipal de Lleida. Es un sendero
de baja dificultad ideal para viandantes o ciclistas, pudiendo disfrutar de
la riqueza de fauna y flora de su ribera. Destacando la visita al
laberíntico parc de la Mitjana o a los encantadores
aiguamolls de Rufea.
A continuación, os detallo el recorrido lineal, con punto de partida en el
molí de Picabaix, junto a la escola Alba. Finalizando el
itinerario, posteriormente, en la ermita de Butsènit. Debiendo
estacionar un vehículo en ambos extremos del trazado o contratar un servicio
de transporte. Pero si lo preferimos, también podremos completar tan solo un
tramo, visitar los diferentes espacios por separado o hacer una ida y
vuelta. Las opciones son muy diversas y todas igual de aptas.
Molí de Picabaix
Recorrido
Como hemos indicado anteriormente, comenzamos junto a la
escola Alba, un centro de educación primaria enmarcado en un entorno
envidiable. A unos escasos 100 metros del centro educativo encontramos el
molí de Picabaix, formado por un conjunto de edificios de vivienda y
labor agrícola. En este tramo también podremos disfrutar de un meandro del
río Segre.
Escola Alba
Seguimos el sendero perfectamente señalizado aguas abajo, avanzando por la
rivera derecha. Tras recorrer unos tres kilómetros llegamos a
La Mitjana, una zona húmeda declarada Área de Interés Natural,
formada por un conjunto de islas flanqueada por el río Segre, un
entorno que ha favorecido el crecimiento de un frondoso bosque de ribera.
La Mitjana es ideal para pasar un día en familia, dejándose perder
por su laberíntica red de senderos. Además, en este entorno se ubica el
centro de interpretación de la Mitjana, donde podremos descubrir la historia del lugar o sus valores naturales y
ambientales.
El Camí del Riu está perfectamente señalizado.
El Camí del Riu a su paso por la A-2.
Las cañas siempre protagonistas en las zonas húmedas.
Según la tradición popular, para saber si un invierno será frío o no,
hay que fijarse en las cañas, cuanto mayores sean sus penachos más
crudo será el invierno.
Una masía en las inmediaciones del río Segre.
Camí del Riu
La mariposa Vanessa atalanta conocida por las migraciones de
miles de kilómetros que repite cada año y por su gran belleza.
Camí del Riu
Centro de interpretación de la Mitjana
Por un conjunto de pasarelas cruzamos a la ribera izquierda del
río Segre, pasando por la Bassa Gran, un punto ideal para la
observación de aves acuáticas. Posteriormente cruzamos el
canal de Balaguer y seguimos por el camí de Granyena hasta
llegar al paseo del río Segre, un corredor verde que atraviesa toda
la ciudad de Lleida. Pudiendo disfrutar del conjunto monumental del
Turó de la Seu Vella, uno de los monumentos más destacados de
Cataluña y con el que sin duda se identifica la ciudad de
Lleida, visible desde gran parte de la comarca del Segrià. No
hace falta decir que Lleida es una ciudad con un gran patrimonio
histórico, museos de visita imprescindible y una gastronomía de categoría,
siendo sus platos estrella los populares caracoles o las mejores frutas de
hueso que se producen en la zona.
La corteza de los arboles y sus curiosas formas.
Río Segre
El río Segre a su paso por La Mitjana.
La Mitjana
La Mitjana
Río Segre
Mirador de la Bassa Gran en La Mitjana.
Río Segre
La Mitjana
Avanzando por el paseo del río alcanzamos la
pasarela del Liceu Escolar, que conmemora el infame bombardeo de la
aviación franquista a una escuela un dramático 2 de noviembre de 1937,
provocando el fallecimiento de 48 niños y niñas, además de varios profesores
que daban clase. La escuela era reconocida por ser un modelo pedagógico
innovador, pero para los falangistas era una fábrica de “rojos”. Esta
pasarela es uno de los puntos más fotografiados de Lleida, por su
magnífica panorámica sobre la Seu Vella. En el mismo punto enlazamos
con el GR-3 que seguimos hasta el pont Nou, donde nos
despedimos de la ciudad de Lleida por su extremo SO. Mientras que el
GR-3 marcha al SE.
Presa del Salt de Seròs
Garceta común (Egretta garzetta)
Teatro de La Llotja
Teatro de La Llotja
La cigüeñas en el punto más alto del Pont del Princep de Viana.
Seu Vella
Pasarela del Liceu Escolar
El camino avanza siempre en paralelo al cauce del río Segre,
atravesando el Sot de Fontanet, donde se ubica la
depuradora de Lleida. Poco después llegamos a la
pasarela del Tòfol, confluyendo de nuevo con el GR-3, el cual
ahora seguiremos durante varios kilómetros. Cruzamos a la ribera derecha y
seguimos por una marcada pista, que cruza el impresionante
viaducto de Zurita de la línea del AVE Barcelona – Madrid.
Tras recorrer cerca de tres kilómetros llegamos al entorno que forman los
aiguamolls de Rufea, un conjunto de ciénagas de gran interés
ecológico. Un agradable sendero nos permite rodear su perímetro. Estos
humedales tienen su origen en una antigua explotación que extraía de la zona
arena y grava. Su extracción propició la creación de diversas balsas al ser
el nivel freático muy cercano a la superficie. En 2007 se recuperó el
espacio, retirando los escombros y basura, pudiendo disfrutar hoy en día de
este bello espacio ideal para anfibios, invertebrados o aves
acuáticas.
Pasarela del Tòfol
Pasarela del Tòfol
Camí del Riu
Aiguamolls de Rufea
Mirador en los aiguamolls de Rufea.
Aiguamolls de Rufea
Un joven cisne (Cygnus)
Aiguamolls de Rufea
Aiguamolls de Rufea
Torre y balsa de biodiversidad.
La torre de biodiversidad es un "hotel" pensado para aves, insectos,
reptiles y mamíferos.
Salix babylonica o sauce llorón
Espulgabuey (Bubulcus ibis)
Mirador en los aiguamolls de Rufea.
Mirador en los aiguamolls de Rufea.
Punto de observación en los aiguamolls de Rufea.
Aiguamolls de Rufea
Un puente flotante en los aiguamolls de Rufea.
Tras recorrer un kilómetro entre campos de cultivo y siempre custodiados
por el río Segre, llegamos a la palanca de Montoliu. El
GR-3 la cruza y marcha en dirección a Aspa. Pero nosotros
seguimos sin cruzar el río por una marcada pista hasta alcanzar la
ermita de Butsènit, ubicada en la partida homónima. Siendo el punto
en el que culmina el Camí del Riu, pudiendo refrescarnos en una
fuente ubicada junto a la ermita, con diversas mesas de madera en sus
alrededores.