El Moncayo o San Miguel es con sus 2.315 metros de altitud la
mayor elevación de la cordillera Ibérica. Enclavado a caballo entre
las provincias de Zaragoza y Soria, su prominencia y
gigantesca silueta, la hace destacar en el horizonte como una montaña
aislada que se eleva sobre la depresión del Ebro. Sus laderas poseen
grandes contrastes, desde exuberantes bosques de hayas y pinos a zonas
extremadamente secas o grandes canchales rocosos situados bajo circos de
origen glaciar. Partiendo de Agramonte completaremos un completo
trazado circular que evita las rutas más masificadas.
La ruta comienza en el centro de visitantes de
Agramonte (1.060 m), junto al aparcamiento homónimo. El parque
ofrece una amplia red de senderos, uno de ellos se dirige hacia el
barranco de Castilla, por el cual nos dirigimos, atravesando un
fabuloso abedular primero y después un hayedo que aparece en las laderas
más húmedas del Parque Natural del Moncayo. El sendero señalizado,
va ascendiendo progresivamente, pasando posteriormente por un esbelto
pinar hasta el collado de Castilla o Pasalobos (1.949 m),
divisoria natural entre Castilla-León y Aragón.
Hayedo del Moncayo
Peña Negrilla
Peña Negrilla desde el collado de Castilla.
Los molinos de viento destacan en esta región de las provincias de
Soria y Zaragoza. El Moncayo es popularmente conocido como la fábrica
del Cierzo, también conocido como viento del Moncayo.
Collado de Castilla
Desde el collado debemos remontar en dirección E por un marcado sendero
que remonta la ladera hasta el pico de San Miguel o del
Moncayo (2.315 m). La cumbre, techo provincial de Soria y
Zaragoza, posee una visibilidad topográfica de casi 200 kilómetros,
ofreciendo una panorámica sin igual sobre tierras castellanas, aragonesas
y navarras.
Niebla en la vertiente aragonesa.
Peña Negrilla
La virgen del Pilar en la cima del Moncayo.
Moncayo o San Miguel
Moncayo o San Miguel
A continuación, recorremos todo el cordal de la
sierra del Moncayo, disfrutando de los circos glaciares de
San Miguel o El Cucharón, San Gaudioso y
Morca. Mientras avanzamos por las desérticas lomas, coronaremos el
Cerro de San Juan (2.283 m), el Cerro de Morca o Alto del Corralejo (2.277 m) y finalmente el Lobera (2.226 m).
Moncayo o San Miguel
Collado sobre el circo de Gaudioso
Cerro de Morca o Alto del Corralejo
Collado de Morca
Sierra de Moncayo
Lobera
Desde el Lobera, descenderemos pegados al
circo de Morca hacia el collado Bellido sin sendero definido
y pasando junto a un pequeño refugio de pastores construido en piedra
seca. En el collado de Bellido (1.811 m) enlazamos con un sendero
en sentido N que atraviesa varias pedreras situadas bajo el
circo de Morca y algunos bosques de pino. Tras poco más de cuatro
kilómetros de sendero, alcanzamos el popular
santuario de la Virgen del Moncayo (1.646 m), donde comienza la
ruta más habitual para ascender al Moncayo. En este punto también
encontramos una fuente donde podremos tomar agua.
Sierra de Moncayo
Refugio de Pastores
Circo de Morca
Santuario de la Virgen del Moncayo
Vistas sobre los pueblos de la vertiente aragonesa.
A partir del santuario el descenso hasta Agramonte vuelve a
atravesar bellos y frondosos bosques por un sendero muy bien señalizado
que atraviesa diferentes fuentes y zonas de pícnic. Pero antes, pasaremos
junto al pozo de nieve del Prado de Santa Lucía, donde antiguamente
se almacenaba nieve para posteriormente transportarla a neverías o
tiendas. Posteriormente pasaremos la fuente del Sacristán y el
refugio La Paridera. Ya en las inmediaciones de
Agramonte alcanzaremos la fuente de los Tres Caños y la
fuente de la Teja. Poniendo punto final a este espectacular y
completo recorrido circular por la sorprendente sierra del
Moncayo.
Esbelto pinar
Pozo de nieve del Prado de Santa Lucía
Fuente del Sacristán
Pequeña cabaña junto a la fuente del Sacristán
Merendero junto a la fuente del Sacristán
Refugio La Paridera
Fuente de los Tres Caños
Fuente de la Teja
Hayedo del Moncayo
Centro de Visitantes de Agramonte
Restaurante de Agramonte
Tanto el parque como sus alrededores ofrecen grandes atractivos, con los
cuales podremos completar una jornada espléndida. Destacan el monasterio
cisterciense de Veruela, donde Gustavo Adolfo Bécquer encontró la
inspiración; la bella ciudad de Tarazona; el curioso
pozo de los Aines; el único pueblo español oficialmente
excomulgado: Trasmoz, el pueblo de las brujas; o la famosa
cueva de Caco en el pueblo de Los Fayos.